Reacción del STAC ante el nuevo informe de la Autoritat Catalana de la Competencia

luis berbel-STAC

Una vez más, y como nos tiene acostumbrados, la Autoritat Catalana de la Competencia (ACCO) ha emitido un comunicado en contra del taxi y a favor de plataformas como Uber y Cabify.

Desde el STAC (Sindicat del Taxi de Catalunya) denunciamos, que su único objetivo es liberalizar ambos sectores bajo la excusa de la competencia.

Nuevamente quiere actuar por encima de las administraciones, auténticos representantes de la ciudadanía y tomando el papel de “inquisidor”. Amenazando contra la aprobación de cualquier norma que intente restablecer la normalidad en el segmento del transporte de viajeros en vehículos de hasta 9 plazas.

Hay que recordar que hasta el año 2009 existió un equilibrio entre ambos sectores, pero a partir de ese año y como consecuencia de vacíos legales producidos por los cambios normativos de las diferentes administraciones (PSOE y PP) posibilitó la aparición en nuestras calles de miles de VTC, cuyas autorizaciones fueron obligadas a conceder por la vía judicial.

Las VTC ya existían antes del 2009 (2400 en total) y la naturaleza de su servicio era distinta a la del taxi. Más bien era un complemento de este último transporte. Actualmente se han solicitado hasta las 20.000 autorizaciones.

Las administraciones intentan con sus regulaciones volver a la situación anterior ya que existe un número suficiente de oferta con las actuales licencias de taxi para satisfacer la demanda de este tipo de transporte.

Todas estas plataformas (Uber y Cabify) quieren imponer sus normas, como se ha visto en los últimos meses, intentando saltarse a las Administraciones como ya lo han intentado en diferentes ocasiones.

El hecho más reciente ha sido el de Cabify que tras varios meses sin operar en la ciudad de Barcelona, vuelve anunciando falsos contratos indefinidos con los clientes para saltarse la norma de los 15 minutos de pre-contratación impuesta por la Generalitat en su decreto 4/2019 de 29 de enero.

Estas plataformas solo funcionan de esta forma. Lo que pretende la ACCO, no es la existencia de más competencia, ya que ya existen más de 12.000 licencias de taxi en toda Catalunya que cada día compiten para realizar un mejor servicio al usuario, sino favorecer a unas plataformas que intentan hundir un sector para poder mandar sobre las administraciones e imponer sus normas de “mercado”.

La Agencia Catalana debería de estar más preocupada por los precios que aplican estas plataformas que no están aprobados por nadie y solo los aplican en función de la oferta y la demanda. Mayor grado de inseguridad para el usuario imposible.
Por otro lado el servicio que están dando, se rentabiliza gracias a la precarización del trabajo de sus conductores. Obligando a trabajar largas jornadas a sus choferes sin apenas descansos.

Todo al contrario que opina la ACCO, los taxistas estamos a favor de las medidas adoptadas por las diferentes administraciones para intentar regular con la normativa un servicio que se ha visto desproporcionado por el vacio legal durante años y que lo único que ha servido es para empeorar nuestras ciudades con mayor número de coches circulando, creando más congestión en la circulación, generando inseguridad en el usuario y saltándose todas las normas. El único objetivo que se ha cumplido es crear una bolsa especulativa donde los demandantes de autorizaciones han pegado el gran “pelotazo” económico con la reventa de las autorizaciones.

Desde el STAC y el sector del taxi en general, apoyo absoluto al Reglamento elaborado por el AMB para regular las VTC y también al decreto de la Generalitat que pretende poner orden a este caos en el que se ha convertido el transporte de viajeros en vehículos de hasta 9 plazas, situando a cada sector en su ámbito. Asimismo, las Administraciones no hacen otra cosa, que actuar en consecuencia con la sentencia del Tribunal Supremo de 4 de junio quien manifestó que el taxi es un “servicio de interés general” y había que preservarlo.

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