Ángel Julio Mejía, candidato a la presidencia de la Gremial del Taxi de Madrid en las próximas elecciones

“Tenemos un proyecto de futuro, ganas e ilusión y, desde luego, tenemos soluciones” confirma el actual vicepresidente de la asociación

Entrevista realizada por Pablo Soriano para el programa de radio Horas de Taxi

– Sobre las posibles ordenanzas o reglamento de la comunidad autónoma entorno a VTC, ¿qué opina usted al respecto?

Es un tema complicado y muy peliagudo. Evidentemente, el sector del taxi está muy regulado y las VTC, por descontado, ya sabemos que van a escape libre. Yo siempre he defendido una regulación para el taxi; de hecho, gracias a la labor que yo hice en su momento, tenemos una regulación horaria de 16 horas para todos y otras cuestiones.

Durante el periodo vacacional, de los 15.737 taxis que estamos en las calles de Madrid el resto del año, tenemos siete mil y pico, a los que hay que restarle aquellos que tienen el día de libranza y el descanso durante los fines de semana. En cambio, ellos son 8.033 VTC y trabajan las 24 horas al día, los 7 días de la semana.

Con respecto a la precontratación, en los servicios que nosotros hacemos a través de nuestras radioemisoras, a veces hay 15 minutos desde que un cliente solicita un servicio hasta que llega el taxi a la puerta de su casa. ¿Por qué estos señores no tienen establecida una precontratación horaria en igualdad con el taxi? Sería un equilibrio.

– Pero fíjese en un detalle porque ha puesto el dedo en la yaga. En estos momentos, pueden estar 8.033 VTC trabajando no solo entorno al área de prestación conjunta, sino a nivel general en servicio telemático a través de la aplicación. Si se da la circunstancia de que el 1/3 de los taxis disponibles no disponen de aplicación, y si aplicamos el día de libranza, nos quedamos con 4.000 taxis telemáticos al día para el mes de agosto. Esto es peligroso, habrá que estudiarlo por lo menos.

Estos señores se ponen hasta en nuestras paradas. Ellos se están viendo favorecidos por esos huecos que nosotros estamos dejando. Los vemos por la noche y nos desbordan por todas partes, sobre todo los fines de semana. Nosotros tenemos más calidad, más experiencia y mejor preparación. Estamos viendo día tras día la siniestralidad de estos vehículos. Para satisfacer a un cliente no nos hace falta darle al usuario una botella de agua, nos hace falta simplemente ser como somos, ser los mejores.

– ¿Se presenta usted a las elecciones de la Gremial del próximo mes de octubre?

No era mi intención hacerlo pero no me va a quedar más remedio. En ocasiones anteriores puse en cabeza a otras personas y esta vez voy a dar el paso al frente.

– ¿Entre sus candidatos hay gente conocida dentro del colectivo del taxi?

No, salvo yo, que soy más conocido en el sector. En mi equipo hay ingenieros y, sobre todo, taxistas. Gente que vive y sufre y se alegra cuando hay que alegrarse. Lo que tenemos, por encima de todo, es ganas de cambiar y hacer cosas, principalmente, por nuestra entidad y por el colectivo en general.

– Le voy a dejar los siguientes minutos sin ninguna pregunta de inicio para que usted diga lo que considere conveniente en absoluta libertad.

Pues muchas gracias Pablo por brindarme esta oportunidad. Lo primero que quiero es lanzar una voz de esperanza a todos los socios de Gremial porque hay proyecto y tenemos futuro. La Asociación Gremial del Taxi no es propiedad de ninguna junta directiva, es propiedad de sus socios. Por muy mal que lo haga una junta directiva, su verdadera riqueza es su masa social y a esta gente me encomiendo para que el próximo mes de octubre si el actual presidente, Miguel Ángel Leal, tiene a bien convocar elecciones, que por otra parte creo que no le queda más remedio, estaremos ahí y daremos el paso al frente.

En otras ocasiones siempre he estado en un segundo plano y esta vez voy a hacer las cosas de diferente manera, que es como siempre he querido hacerlas. Por desgracia, me he encontrado con cincuenta mil trabas con la gente que estaba acompañándome en esta andadura y no me han permitido llegar a los objetivos que tenía previstos. En esta ocasión, no voy a permitir que nadie nos ponga trabas a que la Asociación Gremial del Taxi pueda salir a flote del sitio donde está en estos momentos.

– ¿Por qué cree que en todo este tiempo no han dado las licencias oportunas para vender esas dos plantas como así se acordó en una asamblea extraordinaria de la Asociación Gremial del Taxi?

Desconozco en estos momentos en qué punto se encuentra la venta parcial de nuestra sede. Sé, por lo que me han dicho, que ya se ha vendido parte del edificio, no en la totalidad que queríamos, que era el hall y el sótano, aunque el hall parece que lo tienen ya atado. Desconozco los pormenores de cómo se ha llevado a cabo esta negociación y en qué punto se encuentran las licitaciones que eran necesarias para hacer esta venta.

– De cualquier manera, será una buena noticia en el momento que se haga efectiva, se embolse el dinero la organización y se puedan pagar las deudas de tantísimos compañeros que desde luego les acucia la economía. Todos los taxistas de buena fe de la Gremial, que somos la inmensamente mayoría, incluida la junta directiva, estamos deseando que esto se termine y que todos recojan su dinero definitivamente.

Para mí es la máxima prioridad, que todo el mundo cobre y reciba su dinero. Es una de las principales causas de mi enfrentamiento con la actual junta directiva. Yo veo que estos señores no están actuando conforme a su cargo, pues la responsabilidad no solo reside en hacer las gestiones pertinentes para que los compañeros cobren, que es primordial, sino que se les debe explicar por qué no están cobrando.

Tienes que justificar con tu presencia en la sede tu responsabilidad, lo que no se puede hacer es desaparecer e irse de vacaciones. Usted sabe que el año pasado el presidente se fue en el mes de junio y no apareció casi hasta septiembre. En agosto me quedé yo para estar al pie de cañón y atender a los socios, que vinieron a preguntarme por su dinero. Yo, desde el desconocimiento, porque el radiotaxi no ha sido mi departamento, estuve recibiendo y atendiendo a los socios, pero no puede ser que le tenga que dar una explicación una persona que no es un responsable de la propia entidad.

– ¿Van a cobrar todos los compañeros tarde o temprano?

Espero que sí porque entre ellos me encuentro yo. La Gremial tiene patrimonio, que por desgracia vamos a tener que vender parte de él para hacer frente a los problemas económicos que venimos atravesando. Evidentemente, habiendo patrimonio, hay esperanza de cobro. Solamente con la parte que se ha vendido ahora, se cubre de sobra.

A mí me expulsaron de la Asociación Gremial y me dieron de baja de la radioemisora, pero no se acordaron de pagarme. Aún así, entiendo que hay otros compañeros con más deuda y que deben ser los primeros que tienen que ser atendidos.

– ¿Cuándo se va a acabar todo esto que está ocurriendo en la Asociación Gremial del Taxi?

Pues espero que en el próximo mes de octubre demos un nuevo aire y un nuevo futuro a la propia organización. Quiero que la entidad tenga futuro, y proyecto lo tengo, pero ya estamos viendo, como sucedió en capítulos anteriores, lo que están organizando los verdaderos poderes en la sombra del colectivo del taxi de Madrid. Vuelve a resurgir esa candidatura tradicional y viene respaldada por los poderes fácticos del sector, que crean gestorías a pérdidas o que votan en contra cuando se pedía hipotecar el edificio para hacer frente a las deudas existentes.

Tenemos tres problemas principales: el departamento de cursos de cartilla abandonado, la falta de conductores, y tenemos el centro médico muy mal atendido. Estas son las buenas funciones que hacen, entre otros, el secretario de la Asociación Gremial del Taxi.

– No sé si tiene que hacer algún comentario o manifestación al margen de lo que ya ha hecho.

Decirles a todos los socios de la Asociación Gremial del Taxi que a partir de septiembre conoceréis con más detalle la propuesta que vamos a hacer para coger las riendas de nuestra asociación y que espero que la entendáis y la respaldéis. Sabéis que tenemos un proyecto de futuro, tenemos ganas e ilusión y, desde luego, tenemos soluciones. No estoy vendiendo humo, yo si digo que voy a hacer las cosas, me comprometo y las llevo a cabo. Cuando he visto que las cosas no funcionaban como deberían de funcionar, me he enfrentado con la junta directiva y he exigido la defensa del colectivo y de los socios de la asociación y eso ha provocado que me cree bastantes enemistades.

– Muchas gracias por acompañarnos en este programa de taxistas, Ángel Julio.

Muchas gracias por permitirme estar contigo. En octubre cuento con todos vosotros.

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