La Federación del Taxi de Castilla-La Mancha pide apoyo ante la grave situación del sector

La Federación Regional del Taxi de Castilla-La Mancha ha solicitado el apoyo de la Consejería de Fomento ya que desde el inicio de la crisis del coronavirus el sector afronta la peor situación económica y social «de su historia» más reciente, «que avoca a muchos taxistas de la región a la desesperación y la ruina más absoluta».

«Nuestro sector lleva mucho tiempo apenas subsistiendo, y después de la pasada crisis económica, agravada exponencialmente por prescindir del taxi para el traslado de enfermos a dializarse, más recientemente con la liberalización de las VTC, y en la actualidad esta nueva crisis provocada por el COVID-19. Puede ser la puntilla para las más de 1.500 familias que viven de este servicio público esencial», ha señalado en nota de prensa.

Si bien, a muchos autónomos del taxi se les han aprobado la prestación por cese de actividad por reducción de ingresos de más del 75%, surge la dificultad en acreditar con garantías la reducción de ingresos por el sistema de tributación que tiene el sector. Además con la peculiaridad del taxi de la región que en un 70% trabaja en el ámbito rural y por tanto sin taxímetro ni emisoras de radio taxi que puedan justificar esa bajada de actividad.

Como consecuencia del estado de alarma, el confinamiento de la población, la paralización de los contratos con la Consejería de Educación para el transporte escolar desde el 14 de marzo, la falta de turismo, el cierre de hoteles, bares, restaurantes, discotecas o comercios, el taxi de Castilla-La Mancha tiene casi paralizada su actividad en más de un 90%. «Sin usuarios no puede haber actividad de transporte y por lo tanto ningún umbral de beneficio posible».

Es por ello que nos hemos dirigido a la Consejería de Fomento para solicitar una prórroga para la sustitución de aquellos vehículos que por su antigüedad deban hacerlo próximamente, como mínimo de dos años, así como ayudas económicas especifícas para el sector del taxi.

«El objetivo de estas ayudas debe servir para garantizar el servicio público del taxi, declarado de interés general y esencial, prevenir la exclusión social en el colectivo y el abandono definitivo del sector por parte de muchos taxistas», apunta.

También pide un informe que indique el descenso de servicios del taxi en Castilla-La Mancha, que sirva al sector para justificar la bajada de actividad ante mutuas y administraciones que lo requieran, tal y como han hecho otras comunidades autónomas y ayuntamientos, sirviendo para presentar los recursos ante las Mutuas que han denegado las ayudas en primera instancia.

Ayudas en los costes de instalación de pantallas de protección antipartículas desmontables y provisionales y en los gastos de desinfección y prevención de contagios (mascarillas, guantes y geles hidroalcohólicos), son otras de sus peticiones.

«Como ya hemos hablado anteriormente con esta Consejería y que en estos momentos supondría una tabla de salvación para el sector, proponemos la utilización del taxi por las distintas administraciones en aquellos servicios de transporte que generan las mismas, especialmente en lo que refiere al traslado de enfermos crónicos de larga duración, siempre y cuando no necesiten asistencia sanitaria durante el traslado, lo que supondría a su vez aliviar la carga a las ambulancias», apunta.

Bajo su punto de vista, en estos momentos, más que nunca, el taxi debe ser incluido en los planes y campañas públicas de promoción y fomento del transporte público. Cuando las distintas administraciones piensen en publicitar sus transportes, debe pensar que el taxi también forma parte de los mismos.

Lanza Diario de La Mancha

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