Los taxistas de Gijón evitan transitar por la avenida de la Costa por los atascos que se forman

Algunos conductores eligen la calle Balmes para llevar viajeros al Hospital de Cabueñes con objeto de huir de las retenciones del centro

La avenida de la Costa se ha convertido este verano en la vía que taxistas y repartidores gijoneses quieren evitar por ser sinónimo de tráfico lento y caos. Un punto especialmente conflictivo es el cruce de Los Campos donde desde junio ya no se permite hacer el giro a la izquierda hacia Ramón y Cajal.

Otras vías por las que no es recomendable transitar para estos gremios son el Muro y sus aledaños, Manuel Llaneza y Pablo Iglesias, las inmediaciones de la plaza del Marqués y Cimavilla. Además, los días que llueve, como ayer y anteayer, los efectos colaterales de peatonalizaciones como la del Muro, sumadas a la extensión por el centro urbano de los ciclocarriles limitados a 30 por hora, agravan la situación por el aumento exponencial de coches. Se vio ayer por la tarde con el importante atasco que se registró desde el McDonald’s de Rufo García Rendueles hasta el tramo de los antiguos cines Hollywood en la Costa. Debió intervenir la Policía Local para dejar pasar a los coches que salían del Muro.

La taxista Sonia Camblor, que no pertenece a ninguna cooperativa, explica que «por supuesto intentamos no entrar en la avenida de la Costa, ni a Covadonga-Campinos, ni a San Bernardo… porque una carrera de diez minutos puede llegar a la media hora».

«Hacemos recorridos alternativos por ejemplo por Balmes, en El Coto, si tenemos que llevar a un viajero hasta el Hospital de Cabueñes. Algunos clientes lo entienden, otros piensan que los quieres timar dándoles vueltas», señala.

El Comercio

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