Según Biel Moragues, el hecho de no haber obtenido apenas ingresos durante los meses que deberían haber sido de mayor actividad, sumado a la previsión de un invierno sin apenas demanda por la falta de ingresos de muchas familias, hace que el sector tenga por delante los meses más duros en muchos años, lo que explica la tensión que se vive en su seno.

En este aspecto, pronostica problemas incluso para poder hacer frente a los créditos solicitados para poder pagar la licencia del taxi, ante la poca flexibilidad que la banca está manteniendo.