Los taxistas que encabezan las protestas contra la expansión de los VTC en A Coruña han contestado a las declaraciones de la alcaldesa, Inés Rey, quien criticó el elevado precio de las licencias y lo comparó con el coste de un piso en la céntrica calle Juana de Vega.
Uno de los convocantes de las movilizaciones, Juan Carlos Sambad, replicó con ironía:
«Todos los taxistas que hemos participado en estas movilizaciones estamos dispuestos a darle al Ayuntamiento nuestras licencias si nos da un piso en Juana de Vega».
“La licencia me costó 123.000 euros y pagué 6.000 al Ayuntamiento por la transmisión”
Sambad recordó el esfuerzo económico que ha supuesto para el sector poder trabajar legalmente en A Coruña. Explicó que su propia licencia le costó 123.000 euros, a lo que se sumaron 6.000 euros abonados al Concello por la transmisión, un importe que considera totalmente desproporcionado:
«Esos 6.000 euros son más de diez veces lo que se paga en otros ayuntamientos», denunció.
“¿Si falta Policía Local, permitimos agencias de seguridad privadas?”
El portavoz también respondió a las declaraciones de Rey sobre los problemas puntuales de disponibilidad del servicio. Considera injusto que se responsabilice al sector de situaciones excepcionales y comparó el argumento con el déficit de personal en otros servicios municipales:
«Si el Ayuntamiento no ha podido dar respuesta a los problemas de inseguridad en los barrios porque no hay Policía Local suficiente, ¿también permitimos que agencias privadas de seguridad hagan su trabajo?».
Las esperas del ocio nocturno no justifican más VTC
Sambad insistió en que las esperas que se producen a la salida de discotecas y grandes salas son inevitables cuando miles de personas salen a la vez de un mismo recinto:
«Cuando 5.000 personas salen a la vez de una sala de fiestas es imposible que no tengan que esperar. La media es media hora o cuarenta minutos».
Defiende que estos episodios puntuales no pueden utilizarse como excusa para justificar la implantación masiva de plataformas de VTC en la ciudad.
“No rechazamos la competencia; defendemos un servicio regulado”
Los taxistas subrayan que sus protestas no son contra la competencia, sino contra la entrada desordenada de un modelo sin las mismas obligaciones que el taxi. También reprochan al Concello decisiones que, lejos de mejorar el servicio, lo han perjudicado directamente, como los recientes cambios de ubicación en paradas clave de Modesta Goicouría, Marineda o Matogrande.
El sector reclama una regulación que garantice un equilibrio justo y evite un deterioro del servicio público que prestan desde hace décadas.
Fuente | lavozdegalicia.es
