Las vivencias a bordo de un taxi son tan variadas como inesperadas. Así lo demuestra un taxista madrileño que, tras más de doce años al volante en la capital, ha comenzado a compartir en redes sociales algunos de los episodios más singulares que ha protagonizado.
En esta ocasión, a través de la cuenta @peli.taxi, el conductor ha narrado un emotivo encuentro con un hombre mayor que se encontraba desorientado y no lograba regresar a su domicilio.
«No todos los días te encuentras con alguien que no recuerda dónde vive. Hoy, al pasar por Arturo Soria, un señor de unos 80 años me hizo señas para detenerme», comienza el relato.
El hombre le pidió que lo llevara a su casa, asegurando que se encontraba cerca, pero que no era capaz de ubicarla. «Estaba claramente confundido, alterado, como si su mente se hubiera apagado de repente», explica el taxista.
Con el fin de ayudarlo, le solicitó su documento de identidad. Gracias a ello, pudo comprobar que su residencia se hallaba a apenas cuatro calles de distancia. «Estaba justo al lado, literalmente», relata.
El taxista lo condujo hasta allí y rehusó cobrarle el trayecto, permaneciendo junto a la entrada del edificio para asegurarse de que realmente era su hogar.
«Él se acercó al portal, pero yo aún no estaba seguro de que ese fuera su sitio, así que me quedé observando. En ese momento apareció un vecino. El hombre lo miró, le sonrió, y pensé: ‘vale, a este al menos lo reconoce’. El vecino lo tomó del brazo y entraron juntos. Entonces me quedé reflexionando: qué frágiles somos… y ni siquiera lo percibimos», concluye el taxista.
Fuente | 65ymas.com
