El aeropuerto de Alvedro se prepara para asumir un aumento excepcional de tráfico aéreo entre el 23 de abril y el 27 de mayo debido a las obras en la terminal de Santiago. Para hacer frente a este incremento de pasajeros, taxis de A Coruña y Culleredo podrán operar conjuntamente en el aeródromo bajo un régimen especial aprobado por la Xunta.
La medida permitirá que todos los profesionales con licencia en ambos municipios presten servicio en igualdad de condiciones durante este periodo, con el objetivo de garantizar una cobertura suficiente ante el previsible aumento de la demanda.
Una solución urgente con críticas
Aunque la iniciativa busca dar una respuesta rápida, no ha logrado el respaldo unánime del sector. Desde Culleredo, varios representantes consideran que la propuesta no responde a un acuerdo equilibrado, sino a una decisión que puede perjudicar a los taxistas locales.
El principal temor es la saturación del espacio operativo en el aeropuerto. Con capacidad limitada para unos 80 vehículos y más de 500 licencias en A Coruña, los profesionales culleredenses temen quedarse sin servicios pese a desplazarse hasta la terminal.
Un modelo que rompe el sistema actual
El convenio vigente establecía un sistema organizado con prioridad para los taxis de Culleredo y turnos definidos para los de A Coruña, además de una bolsa de refuerzo. Sin embargo, todo apunta a que este esquema quedará en suspenso durante el periodo extraordinario, lo que genera incertidumbre entre los conductores.
Desde la Xunta se ha reconocido la preocupación por no poder cubrir toda la demanda en momentos puntuales, lo que ha motivado la adopción de este modelo más abierto.
El debate metropolitano, sobre la mesa
En paralelo, A Coruña ha planteado la creación de un área de prestación conjunta (PAC) en toda el área metropolitana, que permitiría a los taxis operar sin limitaciones territoriales, también en el aeropuerto.
La propuesta busca mejorar la eficiencia del servicio y reforzar la competitividad frente a las VTC, aunque desde Culleredo insisten en que cualquier cambio estructural debe apoyarse en estudios técnicos rigurosos y garantizar beneficios reales tanto para el sector como para la ciudadanía.
Pendientes de la resolución final
La Xunta deberá concretar en breve las condiciones definitivas de este operativo especial, que nace con el reto de equilibrar intereses, evitar conflictos entre profesionales y asegurar un servicio eficaz en un momento de máxima exigencia para la movilidad en el área coruñesa.
Fuente | elespanol.com
