La Asociación Unificada Malagueña de Autónomos del Taxi (AUMAT) ha expresado sus dudas ante la decisión del Ayuntamiento de Málaga de impulsar 60 nuevas licencias de taxi adaptado para personas con movilidad reducida (PMR).
La organización considera que, antes de aumentar de forma tan significativa la flota, debería analizarse con detalle la demanda real del servicio y las posibles dificultades relacionadas con su organización, distribución y gestión.
Actualmente, Málaga cuenta con alrededor de 90 vehículos PMR, una cifra que, según AUMAT, sitúa a la ciudad por encima del porcentaje mínimo de referencia y la convierte en una de las localidades españolas con mayor número de taxis adaptados.
¿Faltan taxis PMR o mejorar la gestión?
Para AUMAT, la cuestión principal no es negar la necesidad de garantizar un transporte accesible, sino determinar si el problema actual responde realmente a una falta de vehículos.
La asociación considera necesario disponer de un estudio que permita identificar dónde y cuándo se concentra la demanda de taxis PMR, así como conocer si existen problemas de distribución o de gestión que puedan estar provocando tiempos de espera elevados.
Desde su perspectiva, aumentar la oferta en 60 vehículos no garantiza por sí mismo que las personas con movilidad reducida vayan a recibir un servicio mejor.
Preocupación por el impacto económico
AUMAT también pone el foco en las consecuencias que la ampliación de licencias puede tener sobre los profesionales que ya prestan este servicio.
Los actuales titulares de licencias han realizado inversiones para disponer de vehículos adaptados y asumir los costes asociados a su explotación. La incorporación de 60 nuevas licencias supondría un incremento considerable de la oferta y, según la asociación, podría afectar directamente a la actividad y a la viabilidad económica de quienes ya trabajan como taxi PMR.
La organización insiste en que su planteamiento no cuestiona el derecho de las personas con movilidad reducida a disponer de un transporte accesible y de calidad, sino que reclama que cualquier decisión de esta magnitud tenga en cuenta también la situación de los profesionales que ya prestan el servicio.
El procedimiento está en vía judicial
AUMAT ha presentado sus correspondientes alegaciones contra el procedimiento y ha acudido a la vía contencioso-administrativa, solicitando además la adopción de medidas cautelares para paralizar la tramitación.
Aunque el Ayuntamiento continúa avanzando con el procedimiento, la asociación recuerda que la cuestión sigue pendiente de una resolución judicial.
Será, por tanto, la Justicia la que deberá pronunciarse sobre la continuidad de la medida y sobre la petición de paralización cautelar planteada por AUMAT.
“No cuestionamos que las personas con movilidad reducida tengan que contar con un servicio de calidad. Lo que planteamos es si crear 60 licencias más es realmente la solución cuando Málaga ya dispone de alrededor de 90 vehículos PMR y cuenta con una de las flotas de taxis adaptados más importantes de España”, señala la asociación.
AUMAT defiende que el objetivo debe ser encontrar la fórmula que permita mejorar realmente la atención a los usuarios con movilidad reducida, pero combinando esa necesidad con un análisis riguroso de la demanda y de la sostenibilidad económica del servicio para los profesionales.
