La asociación pide a la Administración que finalice el Reglamento Regulador de las VTC en Andalucía y establezca requisitos y controles específicos para los conductores
La Asociación Unificada Malagueña de Autónomos del Taxi (AUMAT) ha vuelto a reclamar a la Administración que refuerce los requisitos y controles aplicables a los vehículos de transporte con conductor (VTC) en Andalucía, después de los hechos ocurridos en Málaga en los que un conductor de VTC fue detenido tras provocar varias colisiones y dar positivo en alcohol y drogas.
El incidente ha llevado a la organización a poner nuevamente el foco en la seguridad de los usuarios del transporte de viajeros y en los requisitos que deben cumplir los profesionales que desarrollan esta actividad.
Desde AUMAT consideran necesario que se concrete definitivamente el Reglamento Regulador de las VTC en Andalucía, una norma que, según la asociación, debe establecer unas condiciones claras para garantizar que quienes transportan pasajeros profesionalmente cuentan con las capacidades y garantías necesarias para ejercer esta responsabilidad.
AUMAT reclama controles específicos
La asociación recuerda que los profesionales del taxi están sujetos a exámenes, requisitos, formación y controles específicos para poder ejercer su actividad.
Por ello, AUMAT considera que también deben existir mecanismos adecuados para comprobar que los conductores que prestan servicios de transporte mediante VTC reúnen las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de los pasajeros.
«No se trata de atacar a todo un colectivo ni de criminalizar a los conductores de VTC. Se trata de algo mucho más importante: la seguridad de los usuarios y la profesionalidad del transporte de viajeros», señala la organización.
El sector pide que se complete el reglamento andaluz
AUMAT y la Confederación de Taxis de la Costa del Sol aseguran llevar años reclamando a la Administración que finalice el Reglamento Regulador de las VTC en Andalucía.
Su petición pasa por establecer filtros, requisitos y controles profesionales adecuados, además de definir con claridad las condiciones bajo las que deben desarrollar su actividad estos vehículos.
La asociación defiende que transportar pasajeros implica una responsabilidad directa sobre la seguridad de otras personas y que, por tanto, debe existir un nivel de exigencia acorde con esa responsabilidad.
«Transportar personas exige garantías»
AUMAT insiste en que su reivindicación no pretende cuestionar a todos los conductores de VTC por las actuaciones individuales de una persona, sino poner sobre la mesa la necesidad de contar con controles y garantías homogéneas y suficientes.
«Transportar personas no puede ser una actividad sin los mismos niveles de exigencia y seguridad», sostiene la asociación, que reivindica el modelo de profesionalización y control al que está sometido el sector del taxi.
Para AUMAT, formación, profesionalidad, control y seguridad deben ir unidos en cualquier actividad dedicada al transporte de viajeros.
La organización reclama así que la Administración andaluza concluya el Reglamento Regulador de las VTC y garantice su cumplimiento, defendiendo que la seguridad de los ciudadanos debe situarse por encima de cualquier otro interés.
