El Congreso da luz verde definitiva a la nueva ley que blinda los seguros del taxi
Madrid, 24 de julio. El Congreso de los Diputados ha dado el visto bueno definitivo a una reforma crucial de la Ley de Contrato de Seguro, una medida que supone un antes y un después para el sector del taxi en España. La nueva Ley 5/2025, de 24 de julio, ya publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), introduce un paquete normativo que busca poner freno a los abusos cometidos por las aseguradoras y reforzar la estabilidad de un servicio público esencial.
La clave de esta reforma reside en la disposición adicional segunda, que incorpora medidas específicas para los vehículos autotaxi, respondiendo a una demanda histórica del sector. Durante los últimos años, los taxistas han denunciado el incremento desorbitado de las primas de seguros, que en algunos territorios han superado los 10.000 euros anuales, frente a los 1.000 euros habituales en ejercicios anteriores. Todo ello, sin explicaciones claras por parte de las aseguradoras, pese a que la siniestralidad del taxi es inferior a la de otros sectores como el de los vehículos de transporte con conductor (VTC).
Desde el colectivo del taxi se ha venido alertando de un trato injusto por parte de las compañías aseguradoras, que han equiparado al taxi con otros modelos de transporte sin tener en cuenta sus particularidades ni estadísticas reales de riesgo.
Más transparencia, menos arbitrariedad
La reforma, promovida por la Asociación Nacional del Taxi (Antaxi) y respaldada por varias formaciones parlamentarias, establece nuevas obligaciones de transparencia para las aseguradoras. A partir de ahora, las compañías deberán justificar cualquier incremento en el importe de la prima, proporcionando por adelantado una explicación detallada de los motivos y permitiendo al tomador del seguro evaluar y comparar condiciones con mayor claridad.
Asimismo, se impone el deber de ofrecer información clara, accesible y comprensible sobre los factores objetivos utilizados en el cálculo del riesgo, tanto en la contratación inicial como en las renovaciones. Esta documentación deberá entregarse en papel o formato digital duradero.
Otro punto clave es que, con al menos dos meses de antelación, la aseguradora deberá notificar al asegurado el importe previsto para la renovación del seguro, con un desglose detallado de los componentes de la prima y una comparación con la del año anterior. También se deberá incluir una comparativa entre el coste real de los siniestros del taxi y la siniestralidad media de esa cartera asegurada.
El Consorcio actuará como último recurso
En caso de que un titular de licencia de taxi no pueda obtener cobertura en el mercado asegurador, el Consorcio de Compensación de Seguros estará obligado a garantizar la cobertura de responsabilidad civil obligatoria, sin posibilidad de rechazar la renovación, siempre que se respeten los límites establecidos. Esta obligación se fundamenta en el reconocimiento del taxi como servicio público esencial.
La ley también exige a las aseguradoras incluir en sus políticas internas mecanismos para fijar precios justos y adecuados: descripción de los factores de riesgo, procedimientos de tarificación, estructura de costes, y métodos que aseguren que el producto sigue siendo adecuado para el asegurado en cada renovación.
Supervisión y control: informe anual y acceso público
La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones asume un papel protagonista en la supervisión de estas medidas. Estará facultada para requerir, en cualquier momento, el acceso a las políticas de aseguramiento específicas para taxi. Además, deberá elaborar un informe anual sobre el estado del seguro del taxi, que incluya estadísticas desglosadas por provincias, evolución de primas medias, tasa de siniestralidad y participación del Consorcio en el mercado.
Con su entrada en vigor tras su publicación en el BOE, esta ley representa un punto de inflexión en la protección del sector del taxi, que llevaba años reclamando una respuesta legislativa frente a las prácticas abusivas del mercado asegurador.
