El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha querido rebajar la tensión en el conflicto abierto con el sector del taxi tras la renuncia de la concejala Evelyn Alonso, aunque ha dejado claro que el Ayuntamiento no aceptará “chantajes” ni acciones que perjudiquen a la ciudadanía como método de presión.
Bermúdez confía en que el relevo al frente del área permita reconducir la situación y abrir una nueva etapa de diálogo con los profesionales del taxi. No obstante, ha subrayado que el Consistorio está dispuesto a hablar y negociar mejoras para el servicio, pero no a tolerar protestas que afecten al normal funcionamiento de la ciudad o a los vecinos.
El alcalde recordó que la puerta al diálogo sigue abierta y que la intención del gobierno municipal es sentarse con el sector en una mesa de trabajo para abordar los problemas pendientes. A su vez, recalcó que las reivindicaciones deben canalizarse por vías que no generen perjuicios al conjunto de la población, especialmente en momentos de alta demanda de movilidad.
En este contexto, Bermúdez expresó su deseo de que la llegada de la nueva concejala permita recuperar un clima de entendimiento con los taxistas, después de un periodo de fuerte tensión institucional que desembocó en la renuncia de la anterior responsable del área, quien había denunciado presiones personales y un desgaste que afectaba a su salud.
Desde el Ayuntamiento insisten en que el objetivo es mejorar el servicio del taxi en la ciudad y normalizar las relaciones con el sector, siempre dentro de un marco de respeto institucional y convivencia con la ciudadanía.
Fuente | rtvc.es
