La lucha contra el transporte ilegal de viajeros continúa intensificándose en Ibiza y los conductores pirata son los principales protagonistas de una ofensiva que está teniendo consecuencias cada vez más severas. El depósito municipal de vehículos de sa Coma concentra numerosos coches inmovilizados por prestar servicios sin autorización, algunos de ellos de elevado valor económico.
Entre los vehículos intervenidos también hay automóviles utilizados por empresas de alquiler que han incumplido la normativa de entrada de vehículos en la isla. Uno de los casos más llamativos es el de un Audi RS Q8 valorado en más de 170.000 euros y matriculado en Andorra, que fue utilizado irregularmente para una actividad de alquiler.
Al tratarse de un vehículo extranjero sin el cupo correspondiente, afronta una multa de 20.000 euros y dos meses de inmovilización. El Consell también prevé remitir determinados expedientes a Hacienda para comprobar si estas actividades económicas cumplen con sus obligaciones tributarias.
El transporte ilegal en taxi, principal objetivo de los controles
Sin embargo, los responsables insulares de Transportes señalan que los vehículos que aparecen con mayor frecuencia en el depósito son los utilizados por conductores pirata para realizar transporte de viajeros.
El plan de choque contra el intrusismo aplicado durante el último año ha permitido reducir de forma drástica esta actividad en el aeropuerto. Según los datos del Consell, el ofrecimiento de transporte ilegal en el aeródromo se ha reducido alrededor de un 95%.
La actuación coordinada con Aena, Guardia Civil y policías locales ha cambiado completamente el escenario. El aeropuerto, que anteriormente era uno de los principales puntos de captación de clientes, ha dejado de ser un espacio tan favorable para estas actividades.
Aun así, los responsables de Transportes advierten de que los controles continúan y que todavía se interceptan vehículos en distintos puntos de la isla.
Los conductores pirata se desplazan a playas y discotecas
La reducción de la actividad ilegal en el aeropuerto ha llevado a algunos de estos conductores a buscar nuevos espacios de captación, especialmente discotecas, beach clubs y zonas de playa.
Desde el sector del taxi reconocen este desplazamiento y reclaman mantener la presión inspectora en estos puntos. Las autoridades recuerdan, no obstante, que para determinar la existencia de una infracción deben concurrir elementos como el ofrecimiento o el pago por un servicio de transporte.
El Consell y las policías locales han intensificado las actuaciones en las zonas de ocio para detectar estos servicios y evitar que la actividad ilegal encuentre nuevos espacios donde desarrollarse.
Los vehículos pueden acabar convertidos en chatarra
La principal novedad del endurecimiento de las medidas está en las consecuencias para los vehículos inmovilizados.
Según explica el Consell, recuperar un automóvil intervenido puede exigir ahora el pago íntegro de sanciones que alcanzan los 15.000 euros, frente a los importes inferiores que se aplicaban anteriormente.
Cuando los propietarios no afrontan las cantidades exigidas y abandonan los vehículos, estos pueden terminar siendo achatarrados.
Durante este año se han intervenido aproximadamente 60 vehículos relacionados con el transporte ilegal, mientras que el pasado ejercicio se realizaron 40 achatarramientos.
Desde la Administración consideran que esta posibilidad está teniendo un importante efecto disuasorio, ya que para algunos infractores el coste de la sanción y la recuperación del vehículo puede superar el beneficio obtenido mediante la actividad ilegal.
Más sanciones, pero con un objetivo claro
La intensificación de los controles también ha elevado la recaudación por sanciones. El Consell de Ibiza pasó de ingresar alrededor de 100.000 euros en 2019 por sanciones efectivamente cobradas a superar los 700.000 euros durante 2025.
Sin embargo, desde la propia institución consideran que una futura reducción de las inmovilizaciones y las sanciones sería una buena noticia, porque significaría que cada vez menos personas se arriesgan a realizar transporte de viajeros al margen de la normativa.
El objetivo, según el Consell, es que el transporte ilegal pierda presencia y deje de ser una alternativa rentable, especialmente en los puntos donde durante años se concentró la captación de turistas.
Para el sector del taxi, la continuidad de estos controles resulta fundamental para proteger la actividad de los profesionales que trabajan con licencia y garantizar a residentes y visitantes un servicio legal, seguro y con todas las garantías.
Fuente | periodicodeibiza.es
