Una incidencia técnica ha vuelto a poner en cuestión la fiabilidad del transporte autónomo. Decenas de robotaxis —más de un centenar según algunos testimonios— quedaron inmovilizados de forma repentina en una autovía de Wuhan, dejando a los pasajeros atrapados en medio del tráfico y sin capacidad de reacción.
Los vehículos pertenecen al servicio Apollo Go, desarrollado por Baidu, uno de los principales impulsores de la conducción autónoma en China.
Parados sin previo aviso
El incidente se produjo durante la noche, cuando varios usuarios comenzaron a alertar de que sus coches se habían detenido sin motivo aparente. Muchos de ellos quedaron bloqueados en carriles centrales de vías rápidas, con otros vehículos circulando a gran velocidad a su alrededor.
Las autoridades confirmaron posteriormente que se trató de un fallo del sistema que dejó a los robotaxis completamente inoperativos durante un tiempo prolongado.
Angustia entre los pasajeros
Algunos afectados relataron situaciones de gran tensión. Hubo usuarios que permanecieron más de 90 minutos dentro del vehículo sin poder salir, atrapados en carreteras elevadas y rodeados de tráfico pesado.
A esta situación se sumó la falta de respuesta efectiva por parte del servicio de atención al cliente. Varios pasajeros denunciaron que solo recibieron mensajes automáticos o promesas de asistencia que no llegaban, lo que aumentó la sensación de desprotección.
Imágenes virales y críticas
El incidente no tardó en hacerse viral en redes sociales chinas. En varios vídeos se puede ver a pasajeros intentando comunicarse con el sistema del vehículo sin obtener respuesta, reflejando el desconcierto generalizado.
Las críticas se centraron especialmente en la falta de soluciones rápidas ante una situación que muchos califican de peligrosa.
Un precedente preocupante
No es la primera vez que este tipo de tecnología genera dudas. En meses recientes ya se habían registrado incidentes con vehículos autónomos en China, incluyendo accidentes con peatones que llevaron a suspensiones temporales del servicio en algunas ciudades.
Wuhan, precisamente, es uno de los principales bancos de pruebas de estos sistemas, con cientos de robotaxis operando de forma habitual.
Expansión frente a seguridad
El fallo se produce en plena fase de crecimiento internacional de Baidu, que está aumentando de forma significativa el número de trayectos sin conductor y buscando acuerdos con plataformas globales para exportar su modelo.
Sin embargo, lo ocurrido vuelve a abrir un debate clave: el grado real de preparación de esta tecnología para convivir con el tráfico cotidiano.
Porque cuando un coche autónomo falla, no hay margen de improvisación. Y en este caso, la innovación dejó a decenas de personas atrapadas en el peor lugar posible: en mitad de la carretera.
Fuente | huffingtonpost.es
