El agotamiento de los 3.000 billetes diarios de autobús durante el fin de semana disparó la demanda de los taxis y provocó largas esperas en el entorno del santuario
La elevada afluencia turística registrada durante el fin de semana en Covadonga volvió a poner a prueba el dispositivo de transporte habilitado para acceder a los Lagos. Los 3.000 billetes diarios de autobús disponibles se agotaron, dejando a numerosos visitantes sin plaza y provocando una fuerte demanda de los taxis lanzadera.
Las esperas en las paradas situadas en el entorno del Santuario y de Cangas de Onís llegaron a superar las cuatro horas, según los testimonios recogidos durante el fin de semana. La importante llegada de visitantes generó largas colas y una elevada presión sobre los servicios de transporte que permiten acceder a los Lagos.
El taxi, alternativa al autobús
Desde el pasado 1 de abril y hasta el 30 de septiembre, el acceso a los Lagos de Covadonga está restringido a los vehículos particulares dentro del plan especial de transporte. Durante este periodo, los autobuses de Alsa asumen buena parte de los desplazamientos.
El servicio de autobús comienza a las 8:00 horas y las últimas salidas se realizan a las 16:00 horas. Sin embargo, el incremento de visitantes durante las últimas semanas ha hecho que encontrar plaza resulte especialmente complicado en los días de mayor afluencia.
Ante esta situación, muchos turistas han optado por los taxis lanzadera como alternativa para poder completar la visita.
“Llevábamos tres días intentándolo en bus y estaba todo lleno y era imposible. Y decidimos coger el taxi”, explicó un visitante procedente de Valencia.
Agosto dispara la demanda
El mes de agosto concentra tradicionalmente una de las mayores afluencias de visitantes en los Lagos de Covadonga. El atractivo turístico del enclave, unido a las restricciones de acceso con vehículo privado, provoca que la demanda de transporte aumente considerablemente en determinados días.
Los lagos Enol y Ercina y el propio Santuario de Covadonga se encuentran entre los principales puntos turísticos de Asturias, lo que convierte esta zona en un destino especialmente concurrido durante el verano.
La situación vivida este fin de semana evidencia la fuerte presión que soporta el transporte de viajeros en los momentos de máxima afluencia, con el taxi lanzadera asumiendo parte de una demanda que no pudo ser cubierta por el servicio regular de autobús.
Ante las largas esperas, los visitantes reclamaron una mayor capacidad de transporte para poder acceder a uno de los principales atractivos turísticos del Principado sin tener que permanecer durante horas en las colas.
Fuente | lne.es
