Competencia dice que el valor de la licencia de taxi se ha disparado un 503% y su rentabilidad dobla al Ibex

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La CNMC endurece su guerra con Fomento y dice que sus restricciones a la competencia generan un sobrecoste del 12% para el consumidor

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha endurecido su batalla para impulsar la concesión de licencias de transporte VTC frente al «monopolio del taxi» días después de que el Ministerio de Fomento haya confirmado que no va a profundizar en la liberalización del sector.

El regulador denuncia en un informe elaborado por la Subdirección de Análisis Económico fechado el pasado 15 de junio que las actuales «restricciones a la competencia y límites cuantitativos al número de VTC» -una por cada 30 licencias de taxi- desembocan en sobreprecios para los consumidores y crean una «dualidad regulatoria para un servicio que económicamente es idéntico».

Competencia pone su lupa en esta ocasión sobre el mercado secundario de las licencias de taxis y la distorsión que a su juicio ha provocado la restricción en el número de concesiones y la intervención de las tarifas. El informe compara la rentabilidad de estos títulos en el Área Metropolitana de Barcelona -la segunda ciudad del país por número de licencias tras Madrid- con el comportamiento del Ibex como índice de inversión en el mismo periodo.

Según la CNMC, la rentabilidad de una licencia de taxi se ha disparado un 503% entre 1987 y 2016, mientras que el Ibex ha ganado un 233%. «A lo largo del tiempo, las licencias de taxi, que en un mercado competitivo carecerían de valor, se han convertido en un activo con una elevada rentabilidad, superior a la de otro tipo de activos, como los activos bursátiles», remarca el documento.

La brecha entre ambas inversiones se ha disparado con los años de crisis. «En los últimos 15 años, la rentabilidad de una licencia de taxi ha sido considerablemente mayor que la del Ibex-35: 9,02% en tasa anual compuesta en el caso de la licencia de taxi; -0,02% en el caso del índice bursátil», remarca el regulador.

El incremento del precio de las licencias, que en Barcelona se intercambian por 134.115 euros de media, contrasta con el precio administrativo que algunos Ayuntamientos fijan para las nuevas concesiones. La facturación media de cada vehículo supera en esa ciudad los 44.588 euros anuales. La CNMC menciona el caso de Córdoba, donde en 2012 se expidieron nueve licencias nuevas con un coste de 457,13 euros mientras en el mercado secundario se vendían los títulos por 102.102 euros.

Foto Javier Barbancho. 30/05/2017.Madrid Comunidad de Madrid Grupos de taxistas en la fuente de Neptuno al inicio de la manifestación que celebran hoy los taxixtas madrileños ,que mantienen hoy una huelga de doce horas, al igual que en el resto de España, en protesta conrtra las plataformas Uber y Cabify

 

«El valor de las licencias de taxi en el mercado secundario es la prueba más evidente de las rentas regulatorias de monopolio generadas por una regulación restrictiva que limita la entrada, restringe la competencia en precios, calidad e innovación, transfiere renta de la sociedad a los operadores establecidos en el mercado del taxi, y reduce el bienestar general», explica el informe. En este escenario, la CNMC cifra en el 12% el sobrecoste al que tienen que hacer frente los clientes de este servicio en Barcelona frente a lo que pagarían si se profundizara en la liberalización.

La actual normativa estipula que las comunidades autónomas pueden conceder nuevas licencias de servicios de alquiler de transporte con conductor o VTC siempre y cuando se mantenga una proporción de 1/30 con respecto a las licencias de taxi.

No obstante, un resquicio legal ha llevado a que los tribunales rompan esta proporción al admitir cientos de recursos interpuestos contra el desistimiento de nuevas concesiones entre los años 2009 y 2013. En el caso de Barcelona, que aborda la CNMC, existen un total de 803 vehículos VTC autorizados frente a a las 13.424 licencias de taxi, lo que hace una proporción de 1/16.

Esta situación ha encendido de nuevo el conflicto del taxi y derivado en nuevas huelgas de conductores en las principales ciudades el pasado mes de mayo. Los taxistas denuncian que empresas como Uber o Cabify no compiten en igualdad de condiciones y piden un freno a su progresivo crecimiento.

Una vez que Fomento ha desestimado ampliar el ratio y abrir la mano a nuevas concesiones, será la justicia la que marque el ritmo de la liberalización del servicio cuando falle el recurso que interpuso la CNMCen la Audiencia Nacional contra las limitaciones actuales. El asunto está ahora en manos del Tribunal Supremo tras el recurso de los propios taxistas, que alegaron que se trata de un recurso contra un acto del Gobierno.

El regulador centró su denuncia en los límites cuantitativos en la concesión de licencias, la obligación de contratación previa del servicio y la prohibición de competir de forma directa en la calle, las restricciones geográficas que fraccionan el mercado español y el establecimiento de un número mínimo de siete vehículos para operar que evita la entrada de autónomos en el sector.

Por su parte, la patronal del taxi -Fedetaxi- solicitó ayer a las administraciones públicas madrileñas que tengan una «actitud beligerante» y se personen en el litigio jurídico emprendido con la CNMCy que, a su juicio, «pretende hacer saltar por los aires» al sector.

El Mundo

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