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Antonio Hurtado, presidente de la asociación Servitaxi Elche —que agrupa a más de 30 profesionales del taxi en la ciudad— ha denunciado ante este medio hasta cuatro incidentes de sabotaje contra vehículos pertenecientes a su organización. Todos ellos comparten un elemento común: los conductores afectados compatibilizan el servicio de taxi convencional con la plataforma Uber. El propio Hurtado ha sido víctima en dos ocasiones, la última recientemente. Según indicó, tenía previsto presentar una denuncia formal este miércoles ante la Policía Nacional en el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández, lugar donde sospechan que se han producido los hechos.
Elche espera incorporar una flota de 20 vehículos de Uber y Cabify para operar tanto en el núcleo urbano como en el aeropuerto.
Hurtado detalla que el método utilizado en estos actos vandálicos consiste en retirar el precinto externo del módulo luminoso del taxi —el dispositivo que indica el número de pasajeros recogidos—. Este sello, que debe coincidir con los otros dos instalados en el taxímetro y en el cuentakilómetros, es obligatorio para circular legalmente. Su ausencia puede acarrear sanciones de hasta 2.000 euros si es detectada por las autoridades de tráfico. “Es una acción deliberada que genera perjuicios económicos inevitables, y que puede tener consecuencias serias si la Guardia Civil detecta la irregularidad”, subraya el presidente de Servitaxi.
«Tenemos claro que esto sucede por prestar servicio también con Uber»
Los cuatro episodios registrados han afectado exclusivamente a taxistas vinculados a Servitaxi que colaboran con Uber. Representan aproximadamente la mitad de los integrantes de esta entidad, una organización independiente y de menor tamaño frente a Radio Taxi, que es la mayoritaria en Elche. “No podemos señalar responsables con nombres y apellidos, pero hay indicios claros de que esto está relacionado con tensiones internas en el sector”, afirma Hurtado. Según relata, los sabotajes han ocurrido en la terminal del aeropuerto de El Altet, donde hay cámaras de videovigilancia y donde los taxis suelen permanecer estacionados durante largos periodos. “No vamos a responder con la misma moneda, porque esto ha sido un acto de cobardía”, sentencia.
Antonio Hurtado afirma que todos los robos de dispositivos se han producido en el entorno aeroportuario.
Foto: Áxel Álvarez
El gasto por reponer el precinto no es elevado —unos 55 euros en total: 40 por recalibrar el taxímetro y 15 por superar la inspección técnica—, pero representa una pérdida de tiempo y expone al conductor a posibles sanciones mientras el trámite no se completa. Por este motivo, desde Servitaxi se ha optado por presentar una denuncia oficial, tanto para dejar constancia de lo sucedido como para disponer de respaldo legal si se impusiera alguna multa durante ese periodo sin el dispositivo.
“Soy una persona cuidadosa. Mi coche está siempre en mi garaje o en mi puesto de trabajo. No hay otra localización posible donde pudiera haber ocurrido esto. Lo sucedido ha sido claramente en el aeropuerto, y todos sabemos quién trabaja allí con Uber y quién no”, sostiene Hurtado. Además del presidente, otros dos conductores —también socios de Servitaxi y usuarios de la plataforma— han sido víctimas del mismo sabotaje. “La primera vez puede parecer un accidente, pero cuando ya van cuatro casos y todos siguen el mismo patrón, es evidente que no es una casualidad.”
Denuncia, diálogo y un mensaje al sector
Tras formalizar la denuncia, Hurtado espera que se convoque una reunión con la dirección del aeropuerto y con representantes de las distintas asociaciones de taxistas de Elche, con el objetivo de abordar la situación. “No podemos continuar en esta dinámica. Hay tensiones entre compañeros, eso está claro, pero hay que gestionarlas de forma constructiva. Los sabotajes ponen en riesgo nuestra estabilidad legal y nuestra fuente de ingresos”, advierte.
Servitaxi Elche cuenta actualmente con 33 miembros, de los cuales aproximadamente la mitad también colaboran con Uber. Esta coexistencia ha generado ciertos roces con el sector del taxi más tradicional, que no siempre ve con buenos ojos la llegada de plataformas digitales de transporte. “Nosotros no estamos en contra de nadie. Solo pedimos poder ejercer nuestra labor con tranquilidad”, concluye Hurtado.
Fuente | informacion.es
