Surrealista suceso en Ibiza que vuelve a poner sobre la mesa los riesgos a los que se enfrentan los taxistas en su jornada laboral. Un turista de 31 años ha sido detenido por la Guardia Civil tras sustraer un taxi en plena madrugada para regresar a su hotel.
Una discusión que acabó en delito
Los hechos ocurrieron a la salida de una conocida discoteca, cuando el individuo, acompañado de otra persona en estado de embriaguez, intentó coger un taxi. Ante la negativa del conductor a realizar el servicio, se inició una discusión.
Lejos de quedar ahí, el turista decidió tomar una decisión insólita: subirse al vehículo y marcharse con él, dejando al taxista en la carretera.
El vehículo apareció horas después
El taxi fue localizado poco después en las inmediaciones de un hotel en Sant Antoni, donde el autor de los hechos se alojaba. Tras el incidente, el individuo pasó la noche con normalidad hasta que fue detenido.
Se enfrenta ahora a un delito de hurto y uso indebido de vehículo, y será puesto a disposición judicial en las próximas horas.
Alerta en el sector
El robo generó una rápida reacción entre los profesionales del taxi, que se alertaron entre sí a través de sus canales habituales al conocer lo ocurrido.
Aunque el vehículo fue recuperado sin daños, el incidente ha vuelto a evidenciar la vulnerabilidad de los taxistas, especialmente en horarios nocturnos y zonas de ocio.
Seguridad, una prioridad pendiente
Este tipo de situaciones reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la seguridad en el sector, con más medidas de protección para los profesionales que prestan servicio en condiciones complejas.
El taxi, como servicio público esencial, sigue enfrentándose a episodios que ponen en riesgo tanto a los conductores como al normal desarrollo de su actividad.
Fuente | periodicodeibiza.es
