El sujeto fue interceptado en Moratalaz en el interior del vehículo profesional, donde trató de esconder la sustancia dentro de una riñonera bajo las alfombrillas del coche

Casi seis kilómetros separaban a un hombre de su destino, que se vio truncado por la presencia policial y la tenencia de sustancias estupefacientes. Un trayecto que estaba realizando en taxi, pero que no pudo terminar tras ser interceptado. Agentes de la Policía Municipal de Madrid, pertenecientes al distrito madrileño .de Moratalaz, detuvieron a a este varón, de 58 años, por un presunto delito contra la salud pública.
Según ha podido saber GRAN MADRID, los uniformados observaron el pasado 25 de noviembre, en las inmediaciones de la calle Manuel María Arrillaga, en el barrio de Estrella, a un taxi que realizaba «maniobras extrañas», motivo por el que decidieron darle el alto.
En el marco de un dispositivo rutinario de control de vehículos, los policías de Moratalaz detuvieron a un Toyota Corolla. En el interior del taxi, el pasajero «tenía una actitud extraña y nerviosa», tal y como asegura un portavoz del Cuerpo local.
Cuando el sospechoso se percató de la presencia policial, escondió una riñonera negra bajo las alfombrillas del vehículo. Durante el cacheo, los uniformados no hallaron ningún tipo de sustancia que pudiera comprometerle.
Los agentes abrieron la riñonera y en ella encontraron 5.000 euros en efectivo repartidos en billetes de distintas cantidades, así como dos bolsas con 140 papelinas de una «sustancia blanca» que resultó ser cocaína. El varón se dirigía hacia la calle Pico del Moncayo, en Puente de Vallecas, en un trayecto que había comenzado en la calle de la Maquinilla.
El Mundo
