El arribo de Cabify al área metropolitana de Bilbao genera preocupación entre el sector del taxi
La empresa española de transporte Cabify ha comenzado a prestar servicio desde este miércoles en Bilbao y sus alrededores. A través de un comunicado, la compañía ha destacado que su actividad responde al objetivo de aportar valor en las zonas donde está presente, «ofreciendo a los habitantes de Bilbao una alternativa de movilidad ecológica y asequible».
Reacciones del sector del taxi
Iñaki Pardo, presidente de Radio Taxi Bilbao, ha manifestado su rechazo a esta novedad, asegurando que la firma ha iniciado su actividad «de forma irregular» y recalcando que a estos vehículos se les impide legalmente realizar trayectos dentro del ámbito urbano. Según expuso Alberto González, director general de Cabify, la expansión hacia el entorno bilbaíno busca optimizar los desplazamientos tanto de residentes como de visitantes, y mejorar la conectividad con enclaves relevantes como el aeropuerto, Getxo o Basauri. Sin embargo, Pardo desconfía de que los servicios se limiten a esos destinos y considera imprescindible una supervisión institucional más rigurosa.
El representante del colectivo de taxistas sostiene que a Cabify, y al resto de empresas similares, se les debería aplicar el mismo nivel de exigencia que al taxi tradicional, ya que hasta la fecha “operan sin restricciones” y “ofrecen servicios para los que no tienen autorización”.
El control, condición indispensable
A pesar de mantener “una relación cordial” con administraciones como el Gobierno Vasco o el Ayuntamiento de Bilbao, Pardo lamenta la falta de respuesta institucional y denuncia que llevan años reclamando controles más estrictos. Desde su organización abogan por una mayor fiscalización: “Si Cabify tiene que trabajar en Bilbao, que lo haga, pero con normas claras y vigilancia”.
Los taxistas aseguran que continuarán “prestando el mejor servicio posible al ciudadano”, pero insisten en que no se permita a los vehículos de transporte con conductor (VTC) realizar actividades para las que no están habilitados.
Consecuencias para el usuario
Pardo también advierte sobre el impacto negativo que esta situación podría tener para los usuarios. Aunque en un primer momento Cabify puede ofrecer tarifas más reducidas, según él, la verdadera intención de la empresa es eliminar la competencia y después elevar los precios de forma desproporcionada. Un ejemplo de ello, afirma, se vivió durante la final de la UEFA Europa League celebrada en Bilbao, jornada en la que se llegaron a cobrar “160 euros por un trayecto al aeropuerto” y hasta “700 euros para desplazarse a Santander”.
Fuente | deia.eus
