Las primas para taxis y VTC han aumentado entre un 50% y un 100% en los últimos años y las dificultades para encontrar aseguradora agravan la presión sobre los profesionales
El precio de asegurar un vehículo destinado al transporte de viajeros se ha convertido en un nuevo problema para el sector. Las primas de los seguros para taxis y VTC han aumentado entre un 50% y un 100% en los últimos años, especialmente en las grandes ciudades, poniendo presión sobre la rentabilidad de las empresas y los profesionales.
El incremento, que se ha producido con especial intensidad desde la pandemia, llega en un momento en el que los costes asociados a la actividad ya se encuentran elevados. Para el taxi, el seguro representa un gasto imprescindible para poder mantener la licencia y continuar prestando servicio, por lo que cualquier aumento de las primas repercute directamente sobre la cuenta de resultados.
Cada vez cuesta más encontrar cobertura
Al encarecimiento de las pólizas se suma otro problema: la reducción de la oferta aseguradora dispuesta a cubrir este tipo de vehículos y actividades. Esta situación está obligando a empresas y profesionales a recurrir en algunos casos a corredores especializados para encontrar una póliza que se ajuste a sus necesidades.
Las dificultades son especialmente relevantes para las flotas, donde el número de vehículos y la frecuencia de circulación incrementan el riesgo asumido por las compañías aseguradoras.
En el caso de los VTC, el seguro de responsabilidad civil y de explotación se ha convertido en una de las partidas que más condicionan la viabilidad económica de determinadas operaciones. La presión comienza a trasladarse también al taxi, que afronta unas condiciones de aseguramiento cada vez más exigentes.
Más costes para un sector con márgenes ajustados
El problema no se limita al precio de la póliza. Los profesionales tienen que hacer frente además al combustible o la energía, mantenimiento, neumáticos, impuestos y otros gastos vinculados al vehículo y a la actividad.
En este contexto, el aumento del seguro reduce todavía más los márgenes disponibles y puede terminar repercutiendo en el precio final que paga el usuario, especialmente en aquellos servicios y modelos de explotación con una estructura de costes más elevada.
La situación también plantea un desafío para los autónomos del taxi, que deben asumir de forma directa buena parte de los costes de explotación del vehículo.
Las aseguradoras endurecen sus condiciones
El mercado asegurador está mostrando una mayor cautela a la hora de asumir riesgos relacionados con el transporte de viajeros. El incremento de la siniestralidad y del coste de las reparaciones, junto con la evolución general de los costes, está llevando a las compañías a revisar sus precios y condiciones.
Para el sector, encontrar un equilibrio será fundamental para evitar que el encarecimiento de un gasto imprescindible termine generando un nuevo impacto sobre la rentabilidad de los profesionales y sobre el precio del transporte.
La evolución de los seguros se suma así a otros factores que ya están condicionando la actividad del taxi y las VTC, mientras las empresas y autónomos buscan fórmulas para contener unos costes de explotación que no dejan de aumentar.
Fuente |elconfidencial.com
