El anunciado servicio de taxi rural a demanda en El Franco, que el Gobierno del Principado de Asturias presentó como una iniciativa pionera para mejorar la movilidad en zonas rurales, no ha llegado a ponerse en marcha. El motivo: ningún taxista se presentó al concurso público.
La medida, impulsada a través del Consorcio de Transportes de Asturias, contemplaba facilitar desplazamientos semanales, especialmente para citas médicas, desde varias localidades del concejo hasta La Caridad. Sin embargo, los dos lotes licitados quedaron desiertos, dejando el servicio en papel mojado.
Críticas al diseño del modelo
Desde el Partido Popular de Asturias, el diputado regional Pedro de Rueda ha denunciado la “ineficacia” del proyecto, señalando directamente al Ejecutivo de Adrián Barbón. Según el portavoz de Infraestructuras y Movilidad, el problema radica en un modelo “mal diseñado”, con tarifas fijadas previamente que resultan insuficientes para cubrir los costes del servicio en entornos rurales.
“El Gobierno anunció el servicio a bombo y platillo, pero nunca llegó a existir”, criticó De Rueda, quien también lamentó que los vecinos sigan sin una solución real para acudir a consultas médicas.
Un problema que se repite
El caso de El Franco no sería aislado. Según el PP, iniciativas similares en otros concejos como Allande también han tenido escasa respuesta por parte del sector del taxi, con múltiples licitaciones sin adjudicar. De hecho, aseguran que el único proyecto que funciona actualmente es el piloto implantado en Ponga en 2024.
Sin cambios tras el fracaso
Uno de los aspectos más criticados es la falta de reacción tras el resultado fallido. Desde la oposición denuncian que no se han revisado ni las condiciones económicas ni el planteamiento del servicio para hacerlo viable.
“El problema no es la falta de profesionales, sino un planteamiento que hace inviable que los taxistas participen”, sostienen, insistiendo en que fijar precios bajos en rutas dispersas condena cualquier intento de implantación.
Impacto en el medio rural
El fracaso de este servicio vuelve a poner sobre la mesa las dificultades de movilidad en zonas rurales, donde el taxi puede ser una pieza clave. Sin embargo, la falta de incentivos y un diseño ajustado a la realidad del sector siguen siendo barreras para su desarrollo efectivo.
Mientras tanto, los vecinos de El Franco continúan sin una alternativa de transporte que facilite algo tan básico como acudir al médico.
Fuente | lavozdegalicia.es
