El sector del taxi en Baleares muestra su descontento ante las nuevas ayudas anunciadas por el Govern para paliar el encarecimiento del combustible. Aunque la medida moviliza cerca de 10 millones de euros para el transporte profesional, los taxistas consideran que el apoyo es claramente insuficiente.
Ayudas limitadas para un problema creciente
Del total del paquete, apenas medio millón de euros se destina al taxi, lo que se traduce en ayudas de alrededor de 220 euros por vehículo. Una cifra que, según el sector, queda muy lejos de compensar el incremento sostenido de los carburantes.
Los profesionales advierten de que el impacto real en sus costes operativos es mucho mayor, especialmente para quienes dependen del combustible en su actividad diaria.
Desigual reparto de los fondos
La mayor parte de las ayudas se concentra en el transporte de mercancías, mientras que otros sectores, como el taxi o el transporte de viajeros, reciben una parte significativamente menor.
Además, los taxis eléctricos quedan fuera de estas ayudas, lo que también genera debate dentro del sector sobre los criterios aplicados.
Riesgo de repercutir costes
Desde el transporte profesional ya se advierte de que, pese a las ayudas, muchas empresas y autónomos no podrán absorber el incremento de costes y se verán obligados a ajustar precios.
Una situación que podría afectar directamente al usuario final.
Tramitación más ágil, pero dudas en el sector
El Govern ha destacado la simplificación del proceso de solicitud y la incorporación de criterios como la insularidad, pero estas mejoras administrativas no compensan, según el sector, la falta de una dotación económica suficiente.
El taxi reclama medidas más eficaces
Los profesionales insisten en que el taxi, como servicio público, necesita un respaldo más sólido ante situaciones excepcionales como la subida del combustible.
Consideran que las ayudas actuales son un primer paso, pero insuficiente para garantizar la viabilidad del sector en un contexto de costes al alza.
Fuente | cadenaser.com
