El sector del taxi en Castellón ha estallado tras conocer el contenido del nuevo decreto del Consell y advierte de una respuesta contundente en todos los frentes: judicial, político y social.
El presidente de la Asociación de Taxistas de Castellón, José Luis Artola, ha trasladado el profundo malestar de los profesionales, que consideran que la nueva normativa no solo incumple las promesas realizadas por la Administración, sino que deja al taxi en una posición de clara desventaja frente a las VTC.
“De todo lo que se nos prometió, no hay nada reflejado”, denuncia Artola, quien insiste en que el sector está preparado para reaccionar en cuanto el decreto sea definitivo. En esta línea, los taxistas no descartan reclamar daños y perjuicios y llevar el caso a los tribunales.
Desde Castellón, en coordinación con la Confederación del Taxi de la Comunidad Valenciana, el mensaje es claro: el sector no se quedará de brazos cruzados ante una regulación que consideran perjudicial para el servicio público.
Uno de los puntos más criticados es la habilitación de miles de VTC para operar en servicios urbanos en toda la comunidad, eliminando además herramientas de control como el tiempo mínimo de precontratación. A juicio del sector, esto rompe el equilibrio existente y abre la puerta a una competencia desleal.
Los taxistas insisten en que no se oponen a la convivencia con las VTC, pero sí reclaman reglas claras y diferenciadas. “Cada modelo debe tener su espacio, pero con regulación y sin invadir el servicio público del taxi”, subrayan.
El decreto también introduce cambios en la Ley del Taxi que generan inquietud en el sector, como la flexibilización en la concesión de licencias o la modificación del modelo actual. Medidas que, según denuncian, no han sido consensuadas.
Además, critican que muchas de las medidas anunciadas como avances —como el régimen sancionador— carecen de eficacia real, al poder diluirse en largos procesos administrativos y judiciales sin consecuencias inmediatas.
Para el sector, el fondo del problema es claro: consideran que la normativa favorece a las grandes plataformas y a intereses económicos ajenos al modelo tradicional. “Se está abriendo la puerta a un escenario sin control en el transporte urbano”, advierten.
Con cerca de 235 licencias en la provincia, el taxi de Castellón afronta ahora un momento clave y se prepara para una etapa de movilización y defensa activa de su papel como servicio público esencial.
Fuente | elperiodicomediterraneo.com
