El taxi de Castilla-La Mancha espera con ilusión la puesta en marcha del transporte a demanda

Este modelo combinará la utilización de taxis y autobuses para cubrir determinados trayectos

El Covid-19 ha golpeado a multitud de sectores que mueven la economía. Tras cumplirse un año de pandemia, uno de ellos, el del taxi, denuncia una situación «caótica» y «desesperante». Las ayudas que reciben por parte de las administraciones, tanto a nivel regional como nacional, «no son suficientes» para paliar unas pérdidas que llegan hasta un 75% de la facturación con respecto al año 2019.

En Castilla-La Mancha hay 1.200 licencias de taxis y más de 1.500 familias viven del sector. De ellas, un 70% pertenecen a taxis que operan en entornos rurales, mientras que el resto, un 30%, trabaja en entornos urbanos.

Los taxistas tienen la esperanza de que este «desastre económico» cambie con la llegada de la vacuna y con la progresiva apertura de las medidas restrictivas anticovid. Pero hay otra propuesta más «ilusionante» aún para el gremio: el transporte a demanda.

Se trata de un modelo pionero que se pretende instaurar en la comunidad autónoma —previsiblemente antes de que finalice el año—. Se quiere combinar la utilización de autobuses y de taxis para cubrir líneas de transporte por toda la región. Con ello, señalan, se conseguiría una mayor flexibilidad y un mejor aprovechamiento de los recursos existentes, al tiempo que servirá para luchar contra la despoblación y favorecer la cohesión territorial.

«Habrá líneas troncales de transporte de viajeros en las que operarán autobuses, pero también habrá otras regulares donde se utilizarán vehículos más ligeros, bien taxis o minibuses, dependiendo de la demanda de usuarios que tenga ese trayecto. Es decir, si en esa línea hay una demanda de 10 a 20 plazas, saldrá un minibús y si el número es menor a 10, saldrá un taxi. Si es superior a 20, el trayecto lo cubrirá un autobús». Lo explica Manuel García, presidente de la Federación regional del Taxi en Castilla-La Mancha.

Este nuevo modelo de transporte a demanda atenderá a los usuarios de los servicios de salud que necesiten ir al hospital sin requerir asistencia sanitaria durante el traslado; rutas escolares, servicios sociales, de ocio, cultura y comercio (asistencia a mercadillos, por ejemplo).

Además, se va a evitar pasar por localidades que no demanden puntualmente el servicio, con el consiguiente ahorro de tiempo, combustible y dinero, y no se van a restringir a los límites provinciales, sino que actuarán en áreas de influencia por localidades.

Este servicio se gestionará a través de una aplicación móvil para usuarios y prestadores del servicio, consiguiendo un aprovechamiento óptimo de las plazas de transporte, ahorrando costes de explotación y garantizando un servicio de calidad.

«Este modelo viene a reactivar por completo la flota del taxi y eso paliaría totalmente la situación que venimos atravesando durante todos estos años. Es nuestra salvación», se congratula García.

Modificaciones

El nuevo reglamento del Taxi de Castilla-La Mancha contempla dos principales modificaciones que han sido aplaudidas por los taxistas de la región. Por una parte, se autoriza de manera provisional utilizar otros vehículos, de menos de diez plazas y que no tengan licencia, para hacer transporte especial cuando las condiciones climatológicas sean adversas o las vías de comunicación se encuentren en mal estado. «Esto es muy importante para el transporte escolar para poder acceder a las fincas que estén alejadas. Cuando las condiciones no sean óptimas para poder ir en taxi, se podrá acceder con un vehículo 4×4 y hacer el mismo servicio», apunta García.

La otra novedad es una petición del sector que consiste en ampliar tres años más la moratoria para la renovación de los taxis con una antigüedad igual o superior a 10 años. «En estos tiempos de pandemia, no hay taxista que soporte cambiar de vehículo obligatoriamente; otra cosa es que sea una necesidad del vehículo. El Gobierno fue consciente de las circunstancias y así nos lo trasladó», explica este taxista tras una reciente reunión con el consejero de Fomento, Nacho Hernando.

García señala que el taxista siempre ha sido una persona comprometida con su trabajo y con las personas donde da servicio. Y ello quedó demostrado durante el temporal Filomena. En ciudades como Toledo o Albacete, cuando no funcionaba ningún medio de transporte debido a la nieve y el hielo, fueron los taxistas los únicos que se aventuraron a llevar a los viajeros. «Es indudable la capacidad de sacrificio de los taxistas -afirma García-. Durante esos días se demostró de qué pasta estamos hechos. Cuando se nos necesita, ahí estamos».

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