Este mecanismo, contemplado en la última reforma del sistema de pensiones, permite a determinados colectivos adelantar su edad de jubilación si se acredita que su actividad laboral presenta condiciones especialmente duras, peligrosas o insalubres.
Un acuerdo para autónomos y asalariados
El pacto firmado cubre inicialmente a los taxistas autónomos, es decir, aquellos titulares de licencia que cotizan por cuenta propia. Paralelamente, Antaxi trabaja en un segundo acuerdo con los sindicatos CC OO y UGT para extender esta solicitud también a los conductores asalariados del sector.
El presidente de Antaxi, Julio Sanz García, ha señalado que este segundo acuerdo podría cerrarse en los próximos días, lo que permitiría presentar una solicitud conjunta que represente a todo el colectivo.
Próximo paso: solicitud a la Seguridad Social
Una vez formalizados ambos acuerdos, el sector elevará la petición a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, acompañada de informes técnicos que acreditan la penosidad del trabajo. Estos estudios incluyen datos sobre siniestralidad, bajas laborales y condiciones de trabajo.
La administración contará con un plazo de seis meses para analizar la documentación y emitir una resolución. En caso de respuesta negativa —o si se produce silencio administrativo—, el sector no podrá volver a solicitar estos coeficientes hasta pasados cuatro años.
Un beneficio para miles de profesionales
Desde Antaxi estiman que la medida podría beneficiar a cerca de 100.000 familias vinculadas al taxi en España, entre autónomos y asalariados.
El sistema de coeficientes reductores ya se aplica en otros sectores considerados especialmente duros, como la minería, el transporte marítimo, los cuerpos de seguridad o los bomberos. En estos casos, el adelanto de la jubilación depende de un coeficiente que se aplica sobre los años cotizados.
En el caso del taxi, de salir adelante, supondría un reconocimiento histórico de las condiciones del trabajo en el sector y abriría la puerta a mejorar la calidad de vida de los profesionales al final de su carrera laboral.
El sector del taxi ha dado un paso clave para poder acceder a la jubilación anticipada sin recortes en la pensión. La Asociación Nacional del Taxi (Antaxi) ha firmado un acuerdo con la CEOE y la ATA para iniciar los trámites que permitan solicitar a la Seguridad Social la aplicación de coeficientes reductores por penosidad.
Este mecanismo, contemplado en la última reforma del sistema de pensiones, permite a determinados colectivos adelantar su edad de jubilación si se acredita que su actividad laboral presenta condiciones especialmente duras, peligrosas o insalubres.
Un acuerdo para autónomos y asalariados
El pacto firmado cubre inicialmente a los taxistas autónomos, es decir, aquellos titulares de licencia que cotizan por cuenta propia. Paralelamente, Antaxi trabaja en un segundo acuerdo con los sindicatos CC OO y UGT para extender esta solicitud también a los conductores asalariados del sector.
El presidente de Antaxi, Julio Sanz García, ha señalado que este segundo acuerdo podría cerrarse en los próximos días, lo que permitiría presentar una solicitud conjunta que represente a todo el colectivo.
Próximo paso: solicitud a la Seguridad Social
Una vez formalizados ambos acuerdos, el sector elevará la petición a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, acompañada de informes técnicos que acreditan la penosidad del trabajo. Estos estudios incluyen datos sobre siniestralidad, bajas laborales y condiciones de trabajo.
La administración contará con un plazo de seis meses para analizar la documentación y emitir una resolución. En caso de respuesta negativa —o si se produce silencio administrativo—, el sector no podrá volver a solicitar estos coeficientes hasta pasados cuatro años.
Un beneficio para miles de profesionales
Desde Antaxi estiman que la medida podría beneficiar a cerca de 100.000 familias vinculadas al taxi en España, entre autónomos y asalariados.
El sistema de coeficientes reductores ya se aplica en otros sectores considerados especialmente duros, como la minería, el transporte marítimo, los cuerpos de seguridad o los bomberos. En estos casos, el adelanto de la jubilación depende de un coeficiente que se aplica sobre los años cotizados.
En el caso del taxi, de salir adelante, supondría un reconocimiento histórico de las condiciones del trabajo en el sector y abriría la puerta a mejorar la calidad de vida de los profesionales al final de su carrera laboral.
Fuente | elpais.com
