La Confederación de Taxis de la Costa del Sol ha manifestado su preocupación tras la publicación del Dictamen 2/2026 del Consejo Económico y Social de Andalucía, documento clave en la elaboración del futuro decreto que regulará la actividad de los vehículos de transporte con conductor (VTC).
Aunque el dictamen introduce avances importantes, como el refuerzo de la inspección, la profesionalización de los conductores o una mayor responsabilidad de las plataformas digitales, el sector del taxi considera que estas medidas no son suficientes para afrontar el impacto real que las VTC están generando en el sistema de transporte público.
Uno de los aspectos que más inquieta al colectivo es la regulación de los precios. El texto mantiene la posibilidad de aplicar tarifas dinámicas, algo que, según el propio dictamen, puede derivar en precios abusivos si no existe una transparencia adecuada o si se limita la capacidad de elección del usuario . Aunque se plantea que, en situaciones excepcionales, el precio no supere el 100% del habitual, también se reconoce la necesidad de definir mejor estos supuestos y reforzar los mecanismos de control.
Desde el taxi se advierte que este modelo puede perjudicar a los usuarios precisamente en momentos críticos, como eventos multitudinarios, incidencias o picos turísticos, cuando la demanda es mayor y la necesidad de movilidad más urgente.
El dictamen también apuesta por mejorar la capacitación profesional de los conductores de VTC, reforzar los medios de inspección y aumentar el control sobre los sistemas algorítmicos utilizados por las plataformas digitales . Sin embargo, el sector insiste en que estas medidas deben ir acompañadas de una regulación más contundente que garantice un equilibrio real entre ambos modelos.
La Confederación recuerda que el taxi es un servicio público sujeto a obligaciones como la disponibilidad permanente, la accesibilidad, el control tarifario o la atención en zonas y horarios poco rentables, condiciones que no siempre comparten otros operadores.
Por ello, reclaman a la Junta de Andalucía que escuche al sector y desarrolle un decreto que evite la competencia desleal, refuerce la inspección y garantice que el crecimiento de las VTC responda al interés general y no únicamente a criterios empresariales.
“El taxi no es el pasado de la movilidad, es una garantía de presente y una necesidad de futuro”, concluyen desde la Confederación.
