El sector del taxi en la Comunitat Valenciana ha elevado la presión sobre la Generalitat en su conflicto con los VTC y ha lanzado un ultimátum claro: si en dos semanas no se concreta un régimen sancionador efectivo, iniciarán protestas semanales a partir del próximo 29 de abril.
Tras una nueva reunión con la Conselleria de Infraestructuras, las principales asociaciones del taxi han acordado conceder un plazo de 15 días al Consell para avanzar en una normativa que garantice el cumplimiento de la ley por parte de los vehículos de transporte con conductor. De no cumplirse este compromiso, el sector activará movilizaciones recurrentes en las tres provincias: Valencia, Alicante y Castellón.
Aunque los representantes del taxi valoran el tono de diálogo mantenido con la Administración y la intención expresada por el conseller de proteger el servicio público, reconocen que existe un profundo escepticismo. Denuncian que el crecimiento de los VTC continúa sin control y que muchos operan al margen de la normativa vigente, agravando la situación del sector.
Además, critican el retraso acumulado en la aprobación de una regulación autonómica que debería haber llegado en 2025 y que, a día de hoy, sigue sin concretarse. Esta falta de marco legal, aseguran, está generando un escenario de incertidumbre y tensión creciente, en el que el número de licencias VTC no deja de aumentar. Según advierten, ya se han concedido cientos en el último año y hay miles más en trámite.
El malestar se extiende entre las más de 9.000 familias que dependen del taxi en la Comunitat, muchas de las cuales han realizado importantes inversiones y ven ahora peligrar su futuro. El sector alerta de que la situación es cada vez más insostenible y que la convivencia con los VTC, sin reglas claras ni controles efectivos, está llevando el conflicto a un punto límite.
Este nuevo aviso llega tras meses de movilizaciones, incluida una multitudinaria protesta que paralizó Valencia en febrero. Entonces, los representantes del taxi ya advirtieron de que, si no se adoptaban soluciones, el conflicto se prolongaría durante meses.
Mientras tanto, desde la Generalitat se insiste en la necesidad de alcanzar una solución consensuada entre ambas partes. El Ejecutivo autonómico mantiene abiertas las mesas de diálogo con el objetivo de elaborar un decreto que regule la actividad de taxis y VTC y permita su convivencia. Sin embargo, las posiciones siguen alejadas y el tiempo apremia ante la amenaza de nuevas protestas en las calles.
Fuente | lasprovincias.es
