El conflicto del taxi en la Comunidad Valenciana lejos de apagarse, se intensifica. Las principales asociaciones del sector han anunciado que mantendrán y ampliarán las protestas durante los meses de mayo y junio ante la falta de soluciones por parte de la administración.
El mensaje es claro: el taxi no va a parar.
Protestas en las tres capitales: Valencia, Alicante y Castellón
El sector ha confirmado que seguirá adelante con el calendario previsto, que incluye movilizaciones simultáneas en Valencia, Alicante y Castellón.
Una demostración de unidad territorial con la que el taxi busca visibilizar que el problema afecta a toda la comunidad y no solo a una ciudad.
Hartazgo del sector: “Un año de promesas incumplidas”
El detonante de esta nueva escalada es, según denuncian, el incumplimiento reiterado de compromisos por parte de la Conselleria de Transportes.
El conseller Vicente Martínez Mus ha vuelto a anunciar un decreto para regular la convivencia entre taxi y VTC, una promesa que, recuerdan, el sector lleva esperando desde la primavera de 2025.
Desde el taxi no ocultan su malestar: consideran “lamentable” que se siga repitiendo el mismo mensaje un año después sin que se materialicen medidas reales.
Más presión: protestas, escraches y campañas
El plan del sector va más allá de las manifestaciones. Las asociaciones han acordado intensificar la presión con nuevas acciones:
- Protestas dirigidas directamente al conseller y al presidente de la Generalitat en actos públicos
- Campañas de concienciación para alertar del riesgo de pérdida del taxi como servicio público
- Movilizaciones coincidiendo con eventos de gran repercusión
Además, se deja abierta la puerta a convocatorias en cualquier municipio de forma continuada.
“Está en juego el futuro del taxi”
El sector advierte de que la situación es crítica. Según los datos aportados, más de 9.200 familias dependen directamente del taxi en la Comunidad Valenciana.
Por ello, lanzan un mensaje contundente: defenderán el servicio público “con todas sus fuerzas” hasta que se adopten soluciones.
Un conflicto que va a más
Lejos de un cierre cercano, el taxi valenciano se prepara para un conflicto prolongado. La advertencia es clara: si no hay medidas concretas, las protestas no solo continuarán, sino que irán a más.
El pulso entre el sector y la administración entra así en una nueva fase, con un taxi unido, movilizado y decidido a no ceder.
