Protesta de taxis en Valencia
Las principales asociaciones del sector denuncian que la nueva norma favorece a las VTC y pone en riesgo el futuro de más de 9.000 familias que viven del taxi en la Comunitat Valenciana.
Las organizaciones representativas del taxi de la Comunitat Valenciana han mostrado un rechazo unánime al decreto ley impulsado por la Generalitat para regular la actividad de los vehículos de transporte con conductor (VTC). Las asociaciones consideran que la nueva normativa supone una clara ventaja para las plataformas VTC y amenaza el equilibrio del transporte público urbano.Tras una reunión conjunta celebrada en Valencia, las entidades del sector han anunciado su oposición frontal al texto que deberá ser votado en Les Corts Valencianes el próximo 17 de junio. Según explican, el decreto ha sido elaborado sin contar con la participación de los representantes del taxi, una circunstancia que califican de «grave error» dada la importancia de las medidas planteadas.Entre los aspectos más controvertidos, el sector denuncia la concesión de autorizaciones urbanas a más de 2.000 licencias VTC nacionales, lo que, a su juicio, podría provocar una saturación del mercado y un aumento de la competencia en las áreas urbanas de toda la Comunitat Valenciana.Asimismo, las asociaciones critican la eliminación del tiempo mínimo de precontratación de 15 minutos para las VTC, una medida que consideran clave para diferenciar ambos servicios. Desde el taxi advierten de que esta modificación permitiría a las plataformas operar prácticamente de forma inmediata, acercando su actividad al modelo tradicional del taxi.Otro de los puntos que genera preocupación es la posibilidad de que las VTC urbanas puedan prestar servicio con vehículos híbridos. Los representantes del taxi sostienen que esta medida contradice los principios medioambientales recogidos en la normativa estatal y cuestionan la coherencia del decreto respecto a los objetivos de reducción de emisiones y sostenibilidad.Las asociaciones también lamentan la ausencia de límites sobre el número de VTC que podrían operar simultáneamente en municipios, áreas de prestación o provincias, una situación que, según afirman, podría tener consecuencias negativas para la movilidad, el tráfico y la ocupación del espacio público.El sector insiste en que antes de ampliar las autorizaciones debería realizarse un estudio técnico independiente que evalúe el impacto de estas medidas sobre la movilidad urbana, el medio ambiente y la viabilidad económica del servicio público del taxi.»Primero debe analizarse la situación real del transporte y después tomar decisiones regulatorias», defienden desde las organizaciones firmantes, que consideran precipitada la aprobación del decreto sin contar con esos informes previos.Las asociaciones concluyen advirtiendo de la incertidumbre que genera esta normativa para las más de 9.200 familias vinculadas al taxi en la Comunitat Valenciana y reiteran su compromiso de seguir defendiendo un modelo de movilidad que consideran esencial para garantizar un servicio público accesible, regulado y sostenible.
