El taxista del Maserati absuelto por la Audiencia

La Audiencia absuelve al taxista del Maserati de intento de estafa para cobrar el seguro

El tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla ha absuelto a Jesús Lobo, más conocido en Sevilla como el taxista del Maserati. Un sevillano que se hizo conocido porque puso en servicio un vehículo tan llamativo como el modelo Ghibli de la casa italiana para el transporte público de pasajeros. La Policía detuvo a su propietario semanas después, acusado de haber provocado el siniestro de manera intencionada para cobrar del seguro y el año pasado el juzgado de lo Penal nº 5 lo condenó a cuatro meses de cárcel por los delitos de estafa en grado de tentativa y de simulación. Una pena que acaba de ser revocada por la Audiencia que considera que no hay suficientes pruebas para enervar la presunción de inocencia del procesado.

La defensa del acusado, ejercida por el letrado David Andana, recurrió a finales del año pasado la sentencia condenatoria. La Sección Séptima admite en su resolución que tiene «serias sospechas» de que Lobo pudo ser el autor del incendio, pero «no la seguridad exigible» para llegar a una condena. Los magistrados tachan de poco «convincentes» las explicaciones que dio el taxista en el juicio sobre cómo se encadenaron los hechos antes de que el vehículo saliera ardiendo.

El taxi había salido del taller después de que le cambiaran el motor y pusiera uno de segunda mano más barato. En un momento dado, siguiendo con la versión que ofreció el acusado, el coche volvió a dar problemas y decidió llamar a una grúa. No recurrió al seguro, sino a un servicio privado que transportó el taxi hasta una calle de Sevilla Este, próxima al domicilio de un familiar de Lobo. Cuando se le preguntó por qué lo dejó en una zona apartada, aseguró que no había encontrado aparcamiento.

«No resulta razonable que llamara a una grúa privada, ni que dejara el vehículo en ese lugar solitario y sin vehículos alrededor, a lo que se añade que se trata de un Maseratti, vehículo de alta gama, que acostumbra a dormir en garaje», señala la sentencia, que recuerda además que un testigo sostuvo en la vista oral que sí había aparcamientos disponibles.

Pero a pesar de esas dudas, la Sección Séptima concluye que no son suficientes para sentenciar a una persona, desvirtuando su presunción de inocencia. «Falta un indicio de peso que permita concluir, sin dejar margen de duda, que fue el autor del incendio». El tribunal cuestiona la tesis de la Fiscalía de que el Maserati ya estaba inservible y el taxista quiso sacar tajada al seguro. El mecánico que lo reparó por última vez aseguró que sí podía seguir circulando. Por tanto, concluye el tribunal, «no puede descartarse que el incendio pudiera haberse provocado por cualquier otra persona o por otra causa externa».


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