La irrupción de Cabify en Jerez de la Frontera ha reabierto el debate sobre el control y la regulación del transporte urbano. La organización Facua Cádiz ha solicitado al Ayuntamiento que refuerce la inspección tanto sobre el taxi como sobre los vehículos de transporte con conductor (VTC).
Diferencias clave entre taxi y VTC
Desde Facua recuerdan que el taxi es un servicio público con tarifas reguladas y disponibilidad directa en la calle o en paradas, mientras que los VTC deben contratarse previamente y operan con precios variables, sujetos a la oferta y la demanda.
Esta diferencia, advierten, puede provocar situaciones en las que el usuario pague más dependiendo del momento, especialmente en horas de alta demanda.
Derechos de los usuarios
La organización también ha querido informar a los ciudadanos sobre sus derechos al utilizar cualquiera de estos servicios. Entre ellos, destacan la obligación de conocer el precio con antelación, identificar al conductor, solicitar justificante del trayecto y reclamar en caso de incidencias.
En el caso de las personas con movilidad reducida, recuerdan que los VTC no pueden rechazar servicios por motivos de discapacidad, aunque no están obligados a disponer de vehículos adaptados en su flota.
Reclaman más vigilancia municipal
Facua insiste en que la llegada de nuevas plataformas hace imprescindible reforzar los mecanismos de control. Piden al consistorio que supervise de forma rigurosa el cumplimiento de las licencias, las condiciones del servicio y las obligaciones legales de todos los operadores.
El objetivo, subrayan, es evitar situaciones de competencia desleal y garantizar que tanto taxis como VTC operen con las mismas exigencias de transparencia y control.
Con este nuevo escenario, Jerez se suma a otras ciudades donde la convivencia entre ambos modelos de transporte vuelve a situarse en el centro del debate.
Fuente | andaluciainformacion.es
