Fallece un asaltante de taxi abatido a tiros por la Policía en el aeropuerto de Canarias: portaba una navaja de 20 centímetros
El joven, de 18 años y origen gambiano, agredió al conductor del vehículo y posteriormente intentó atacar a dos agentes mientras merodeaba armado por la zona.
El Juzgado de Guardia de Telde (Gran Canaria) indaga las circunstancias del fallecimiento de un joven que fue abatido a tiros por la Policía el pasado sábado en el aeropuerto de la isla. El individuo, de 18 años y nacionalidad gambiana, asaltó a un taxista con un arma blanca antes de que los agentes intentaran neutralizarlo. Varios testigos presenciales aseguran que también intentó agredir a los policías.
El incidente se produjo alrededor de las 16:50 horas del sábado. Ante la actitud agresiva del presunto asaltante, los agentes se vieron obligados a utilizar sus armas de fuego. El joven recibió cinco impactos de bala. Durante la actuación policial, el sujeto se lanzó contra los efectivos, quienes respondieron al ataque con sus pistolas reglamentarias. El arma blanca que llevaba contaba con una hoja de 20 centímetros.
Fuentes policiales han informado que existen grabaciones que muestran al joven «fuera de control y portando un cuchillo de gran tamaño». Añaden que «tras agredir a un taxista, empujó a un agente, intentó hacerlo con otro y deambulaba armado en una zona concurrida, generando un riesgo evidente para la seguridad de los presentes».
Desde la delegación canaria del Sindicato Unificado de Policía (SUP) se pusieron en contacto «de forma inmediata» con los agentes implicados en el incidente, ofreciéndoles asistencia legal a través de su gabinete jurídico. Por su parte, el Cuerpo les facilitó apoyo psicológico.
La investigación del caso está siendo llevada a cabo por la Policía Judicial, mientras que los funcionarios implicados aún no han prestado declaración. Paralelamente, efectivos de la Policía Científica permanecen en el lugar realizando inspecciones técnicas y recogida de evidencias.
Los agentes actuantes lograron neutralizar la amenaza de manera impecable y cuentan con todo nuestro respaldo. Intervenciones como esta evidencian la importancia de equipar a cada policía con una cámara de grabación individual que registre todas las actuaciones. De este modo, en un proceso judicial se garantiza mayor seguridad jurídica respecto a lo ocurrido, y los compañeros no dependen únicamente de su testimonio verbal para justificar su actuación. En este caso, hablamos de una agresión con arma blanca», señalan desde el SUP.
Fuente | elespanol.com
