El municipio conquense de Olivares de Júcar ha vivido este 14 de agosto una jornada especialmente emotiva para reconocer públicamente la trayectoria y la generosidad de uno de sus vecinos más queridos, Matías Martínez Olmo, quien ha recibido un doble homenaje con la inauguración del tanatorio municipal que lleva su nombre y el descubrimiento de una escultura en su honor.
El primero de los actos tuvo lugar con la inauguración del Tanatorio Municipal “Matías Martínez Olmo”, un edificio que ha sido posible gracias a la donación realizada por Matías, tanto del terreno como de la propia construcción, como muestra de su compromiso con el municipio.
En primer lugar, se inauguró el Tanatorio Municipal “Matías Martínez Olmo”, un proyecto que ha sido posible gracias a la generosidad de Matías, quien donó al Ayuntamiento tanto el terreno como el edificio para poner este servicio a disposición de los vecinos de Olivares de Júcar.
Posteriormente, en la plaza del pueblo, se descubrió una escultura de aproximadamente tres metros y medio realizada a imagen y semejanza de Matías, como recuerdo permanente de su figura y de su vínculo con Olivares de Júcar.
El alcalde, Héctor Buendía Guijarro, destacó que Matías ha sido durante décadas una persona muy querida y reconocida en el municipio. “Ha dado todo lo que ha tenido”, señaló, recordando también su colaboración habitual con las fiestas del pueblo y con otros municipios de la zona. “Ojalá tuviéramos no un Matías, sino veinte”, afirmó.
Por su parte, Matías se mostró visiblemente emocionado y agradecido por el reconocimiento. “Me siento muy satisfecho porque me han apoyado todos los vecinos”, explicó, haciendo gala de su habitual sentido del humor al referirse a la escultura: “Han querido hacerme lo más parecido posible y lo han conseguido”.
Más de cuatro décadas junto a su pueblo
El homenaje reconoce una trayectoria de más de 40 años de colaboración con Olivares de Júcar, especialmente durante sus fiestas patronales y en actividades destinadas a los más pequeños, con quienes Matías ha mantenido siempre una relación muy cercana.
Aunque actualmente reside habitualmente en Madrid, continúa vinculado a su localidad natal y nunca falta a sus fiestas. Su labor altruista se extiende también a otros pueblos cercanos.
La jornada contó con la presencia de familiares, amigos, numerosos vecinos y representantes municipales, que quisieron acompañar a Matías en este reconocimiento. El acto concluyó con un aperitivo ofrecido por el propio homenajeado en los bajos del Ayuntamiento.
Con la inauguración del tanatorio y la instalación de la escultura, Olivares de Júcar deja así constancia permanente de la generosidad de D. Matías Martínez Olmo, un hombre que ha hecho del compromiso con su pueblo y de ayudar a los demás una parte esencial de su vida.






