«Después de casi tres años de promesas incumplidas y largas esperas, la Federación Sindical del Taxi de València y provincia denuncia que la situación no ha cambiado y, por ello, retomarán las protestas y paros que ya impulsaron durante el anterior gobierno. El próximo 5 de mayo está prevista una reunión y se ha convocado una Mesa de Trabajo, aunque las expectativas son bajas. Así lo ha expresado el presidente de la Federación, Fernando Del Molino, en ‘Hoy por Hoy Valencia’, tras conocer el borrador de la nueva Orden, que, según afirma, no recoge ninguna de las propuestas del sector para mejorar las tarifas y perpetúa la pérdida de poder adquisitivo en todos los aspectos.
«Fernando Del Molino señala que la principal reivindicación del sector es la actualización de las tarifas, ya que el incremento aplicado en los últimos años no ha seguido el ritmo del encarecimiento del coste de vida. En su opinión, al igual que se revisa periódicamente el salario mínimo interprofesional, también debería ajustarse la retribución de los taxistas. Además, denuncia que suplementos como los de maletas o servicios especiales llevan congelados más de 15 años, al igual que las tarifas aplicadas en el aeropuerto. Desde la Federación insisten en la necesidad de una nueva orden de tarifas que no solo revise los importes, sino que recupere el poder adquisitivo perdido desde la elaboración de los informes que sustentaron la orden de 2022, anulada por el TSJ. Asimismo, exigen iniciar ya los trabajos para establecer una Orden de Tarifas Interurbanas de cara a su aplicación en 2026.
Del Molino carga contra las prácticas de las VTC y alerta de un posible retroceso en el modelo del taxi
El presidente de la Federación Sindical del Taxi de València, Fernando Del Molino, ha vuelto a poner el foco sobre la competencia que suponen las VTC, a las que acusa de aplicar tarifas dinámicas poco transparentes: “Se anuncian con un precio, pero luego cobran más”, denuncia. Según un estudio elaborado por la propia federación, en el 60% de los casos analizados el precio final del servicio es superior al inicialmente ofertado, una práctica que consideran engañosa.
Sobre el régimen de licencias, Del Molino recuerda que desde los años 80 no se han emitido nuevas concesiones, lo que ha generado una ratio de taxis por habitante muy por encima de la media europea, llegando a triplicar o cuadruplicar la proporción recomendada. Denuncia que en décadas pasadas existió un modelo empresarial permisivo que permitía la acumulación de licencias, en el que algunos operadores llegaron a gestionar hasta 200, alejándose del modelo profesional que defiende el sector.
Ese sistema, sostiene, se reformuló con la ley del taxi de 2017, que priorizó la figura del taxista titular y trabajador, fomentando un servicio más cuidado y profesional. Gracias a esa normativa también se impulsó la incorporación de vehículos adaptados. Sin embargo, Del Molino advierte que el nuevo gobierno podría estar considerando volver al modelo anterior, lo que, según él, degradaría el servicio.
Actualmente, en València existen cerca de 3.000 licencias, la mayoría gestionadas por trabajadores autónomos. Estas licencias pueden ser vendidas, heredadas o traspasadas bajo ciertos requisitos, lo que garantiza cierto nivel de profesionalización en el acceso al sector. En su origen, durante los años 80, las licencias se concedían de forma gratuita a personas con experiencia y formación. Hoy en día, tienen un valor de mercado que varía según la oferta y la demanda, y muchas se consideran como una especie de plan de jubilación para quienes se retiran del oficio.
Del Molino también ha reivindicado el papel del taxi como un servicio con garantías profesionales: el examen de acceso lo gestiona la Conselleria, y existen inspecciones periódicas para combatir el intrusismo. «En algunas grandes ciudades hay muchas licencias activas, pero no todos los conductores cumplen con los estándares necesarios para ofrecer un servicio profesional», alerta.
Fuente | federacionsindicaldeltaxivalencia
