Los servicios de vehículos con conductor (VTC) han evitado esta semana un enfrentamiento sonoro con los taxistas en el aeropuerto de Barcelona, aunque no han escapado a un refuerzo en la vigilancia por parte de la Guardia Urbana. Durante este lunes 16 y martes 17 de junio, la policía local de la ciudad ha desplegado un operativo específico para controlar este tipo de transporte.
El dispositivo incluye puntos de inspección repartidos por distintos lugares de la ciudad, donde se detiene a los VTC para verificar que cumplen con la normativa vigente.
Además de las exigencias comunes aplicables a cualquier vehículo —como no superar los límites legales de alcohol y drogas, contar con la ITV al día, permiso de conducción y seguro obligatorio— los agentes comprueban que los VTC no se detengan ni circulen con la finalidad de captar pasajeros sin reserva previa, tal como establecen las normativas municipales.
Asimismo, se vigila que respeten los turnos de actividad y descanso que les corresponden, y que el conductor exhiba los cuadros tarifarios obligatorios, según informan fuentes del Ayuntamiento.
Fuente | elperiodico.com
