La Feria de Abril de Sevilla vuelve a enfrentarse a un problema que se repite año tras año: la proliferación de taxis pirata en uno de los eventos con mayor movilidad de Andalucía. En plena Fiesta de la Primavera, miles de desplazamientos diarios generan el caldo de cultivo perfecto para que conductores ilegales operen sin control.
El aumento de estos servicios irregulares no solo supone una competencia desleal para el sector del taxi, sino también un riesgo directo para los usuarios. Muchos de estos conductores captan clientes a través de redes sociales o en las inmediaciones del recinto ferial, ofreciendo trayectos rápidos sin ningún tipo de garantía.
Desde el sector denuncian que, mientras los taxistas profesionales cumplen con licencias, seguros y controles, los piratas operan al margen de la ley. Esta situación, además de afectar económicamente al gremio, deja al pasajero en una situación de vulnerabilidad.
Las consecuencias ya se están viendo: estafas, cobros abusivos e incluso denuncias por servicios ilegales. “No sabes si tienen carné de conducir o si el vehículo cumple condiciones mínimas”, advierten profesionales del sector, alertando del peligro real que supone subirse a uno de estos coches.
Tal y como recoge la información publicada por ABC, esta problemática lleva años repitiéndose durante la Feria, intensificándose con la alta demanda de transporte. Las autoridades y el sector insisten en la necesidad de reforzar los controles y concienciar a los usuarios para evitar que recurran a este tipo de servicios ilegales.
Fuente | abc.es
