La Junta de Andalucía propone el uso del taxi para paliar las malas comunicaciones en la Sierra

La reciente aprobación del II Plan de Desarrollo Sostenible de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche por parte del Gobierno andaluz ha puesto sobre las mesa las muchas y variadas amenazas que penden sobre este territorio de 28 municipios y 37.000 habitantes, mal y lentamente comunicado con la capital de la provincia, lo que hace aflorar los viejos fantasmas de la desafección que le llevan a mirar para Badajoz y Sevilla. Los problemas de ser pocos y dispersos se agravan con el paso de los años.

Según reconoce el informe previo a la aprobación del PDS, “esta estructura de la población, repartida en un gran número de núcleos de pequeño tamaño, lleva aparejada la necesidad de movilidad a los núcleos principales, el incremento de los costes en la prestación de servicios y complicaciones en la recogida de basuras, abastecimiento de agua, electricidad, tratamiento de aguas residuales, acceso a los servicios asistenciales, educativos, sanitarios, acercamiento de la cultura, el ocio y el deporte, entre otros”. Sorprende, aunque tiene su lógica, que la Junta apueste por el uso del servicio de taxi para solucionar los endémicos problemas de comunicaciones que padece la comarca y sus pueblos pequeños más afectados por el fenómeno de la despoblación.

Otra de las debilidades que no se ha solucionado en los últimos treinta años es el problema de las comunicaciones, aunque el PDS destaca la indudable mejora que se ha producido. Aun así, el PDS sostiene que “la situación excéntrica de la comarca, unida a su intrincada orografía, conlleva todavía, en comparación con otras zonas de Andalucía, situaciones de marginación y aislamiento que impiden un adecuado desarrollo”.

Por eso, el documento redactado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía pone de manifiesto que “la disposición noroeste-sureste de sus sierras dificulta las comunicaciones norte-sur, lo que tradicionalmente ha aumentado las dificultades de vertebración comarcal en este sentido. A ello se une el alejamiento de la capital provincial”. Y concluye que “la unión de estos factores se ha traducido en una mayor comunicación de los municipios del norte de la comarca con el sur de Extremadura y de las localidades orientales con Sevilla, en detrimento de la capital provincial”.

También hace hincapié el estudio en otro de los asuntos que preocupa mucho a los ciudadanos de la Sierra, la usurpación de caminos de uso público, en algunos casos esenciales para el laboreo ganadero y agrícola. Así, dice el II PDS que “muchos de estos caminos se transformaron con el tiempo en carreteras locales y otros sirven en la actualidad de acceso a fincas. Sin embargo, muchos de ellos se encuentran abandonados y en ocasiones usurpados por los propietarios colindantes, lo cual dificulta tanto su uso tradicional como los nuevos usos relacionados con el turismo, para lo que esta comarca está dotada excepcionalmente”.

El análisis que hace la Junta de Andalucía en el II Plan de Desarrollo Sostenible insiste en que “el transporte público por carretera es limitado para los municipios ubicados sobre los ejes principales de comunicación y escaso para el resto de ámbito”. Y explica el documento que “estas limitaciones se refieren tanto a la comunicación con el exterior como en el interior de la comarca, por lo que es necesario intervenir para la mejora de la comunicación del ámbito”.

Llama la atención la realidad futura que describe el documento gubernativo andaluz y que está pasando desapercibida en el debate comarcal y territorial: “Para la mejora de los servicios de transporte en ámbitos rurales con comunicaciones deficitarias se está poniendo en práctica un Programa Andaluz de Transporte Interurbano a la demanda en zonas rurales basado especialmente en el servicio de taxis. Entre sus ventajas, está la de dar respuesta a las demandas de transporte a medida, contribuyendo al mismo tiempo al impulso del sector del taxi en zonas rurales”.

Acto seguido describe el PDS la realidad ferroviaria y subraya que “la línea ferroviaria Huelva-Zafra en el pasado fue un importante medio de transporte con la capital y la provincia de Badajoz. Esta línea atraviesa de norte a sur la comarca con apeaderos en Almonaster-Cortegana, Jabugo-Galaroza y Cumbres Mayores”. Pero hoy concluye que “el estado de dejadez por el que viene pasando esta línea de tren desde los años noventa, ha conllevado la pérdida de confianza por parte de las personas usuarias y la bajada en el número de pasajes. Su revitalización y coordinación de horarios con las líneas de autobús cercanas se hace imprescindible para la mejora de la movilidad de la población serrana”.

Finalmente el II PDS también detecta importantes carencias en la red de comunicaciones. Y remarca que “la cobertura de telefonía móvil 4G (LTE) es superior al 90% en 5 de los municipios del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, que representa a más del 40% de la población”.

Pero el reto de los próximos años, recogido en la Agenda Digital para Europa (ADE) y en la Estrategia de Infraestructuras de Telecomunicaciones de Andalucía 2020 (ESITA 2020), es “el despliegue masivo de infraestructuras de telecomunicación de redes de nueva generación que permitan que toda la ciudadanía tenga cobertura de servicios de acceso a Internet de 30Mbps o superior, y que el 50% o más de los hogares estén abonados a conexiones de Internet de 100Mbps o superior”.

Solo así se podría afrontar la brecha digital que cercena el futuro de muchos municipios donde contratar líneas de alta densidad de datos es toda una odisea lo que se traduce en pérdida de oportunidades para la cada vez menos juventud existente y bloquea y retrasa el desarrollo de nuevos negocios.

Diario de Huelva

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