El sector del taxi en Castellón ha decidido alzar la voz ante lo que considera una amenaza directa a su futuro. La Asociación de Taxistas de Castellón y Provincia ha anunciado que se sumará a las movilizaciones convocadas en toda la Comunitat Valenciana el próximo martes, 4 de noviembre, para denunciar la “incesante proliferación” de los vehículos de transporte con conductor (VTC), como Uber o Cabify.
En Castelló, la jornada de protesta comenzará a las 10:30 horas con una marcha lenta de taxis que partirá desde el Auditori y finalizará a las 12:30 frente a la delegación del Servicio Territorial de Transportes, en la avenida del Mar.
“Se han solicitado más de 1.000 licencias en Castellón”
El presidente de la asociación provincial, José Luis Artola, advierte de que el crecimiento de los VTC en la provincia puede poner en jaque el equilibrio del sector:
“Tenemos constancia de que se han solicitado, al menos, 1.000 licencias de VTC en Castellón. Solo con que se apruebe una tercera parte ya habría más VTC que taxis”, señala.
Actualmente, en toda la provincia operan unos 230 taxis, frente a 55 VTC registrados oficialmente, aunque el número real podría ser mayor.
“No hay información ni transparencia”
Artola denuncia además la falta de transparencia de la Administración.
“Desde hace más de un año, la Dirección General de Transportes no nos informa de las resoluciones sobre las licencias de VTC, por lo que no podemos recurrirlas”, lamenta.
El representante de los taxistas recuerda que la competencia para otorgar estos permisos es autonómica, y aunque han intentado resolver la situación “por la vía institucional”, la opacidad en el proceso los ha llevado a salir a la calle.
“No nos permiten fiscalizar las resoluciones, cuando por ley deberían hacerlo”, denuncia.
Según explica, se han detectado irregularidades graves, como licencias otorgadas a vehículos sin seguro de responsabilidad civil, coches que comparten matrícula con otros de diferentes comunidades autónomas, o permisos concedidos a vehículos que, tras un mes, ni siquiera circulan, algo que debería implicar su retirada inmediata.
Falta de control y vulneración de normas
El sector del taxi también critica la ausencia de controles efectivos sobre las VTC.
“En muchos casos, no cumplen con la normativa medioambiental, ya que no son vehículos de cero emisiones”, subraya Artola.
Además, recuerda que no pueden operar dentro de las ciudades, al tratarse de licencias interurbanas, pero que circulan de forma habitual por los núcleos urbanos.
Otro punto conflictivo es la presencia de VTC procedentes de otras comunidades que trabajan en Castellón sin autorización, lo cual “no está permitido por la normativa estatal”.
“Primará el negocio frente al servicio público”
Desde la asociación de taxistas alertan de las consecuencias que tendría una liberalización total del mercado.
“Si se permite que este servicio privado crezca sin control, se impondrá el negocio frente al servicio público”, advierte Artola.
Según el presidente, la competencia desregulada acabaría afectando al ciudadano:
“Los precios podrían multiplicarse por cinco en momentos de alta demanda. Lo que ahora parece más barato, terminará siendo más caro y con peores condiciones”.
Un sector que resiste
Las protestas del próximo 4 de noviembre pretenden visibilizar la preocupación de los taxistas y reclamar a la Generalitat Valenciana mayor transparencia, control y equilibrio en la concesión de licencias.
“No estamos en contra de la competencia, pero sí de la competencia desleal. Queremos jugar con las mismas reglas”, concluye Artola.
Fuente | elperiodicomediterraneo.com
