Manuel Chorén: “Nos tienen abandonados. No tenemos ayudas ni de la Xunta ni del Concello”

El presidente de la Asociación de Autopatronos, Cooperativa y Central Radio Taxi lamenta la falta de ayudas al taxi y se plantean trabajar en días alternos por la baja demanda de servicios

El sector del taxi agoniza en Vigo. La paralización de la hostelería y de toda clase de eventos ha supuesto un brutal descenso de su actividad. Los profesionales están barajando volver a trabajar un día sí y un día no, como hicieron en el confinamiento del año pasado, ante la falta de clientes y pese a que son el medio de transporte público más seguro frente al covid.

Antes de la pandemia trabajaban siete días y descansaban uno. Con el estado de alarma comenzaron a hacer un día descanso cada dos días trabajados. La situación no mejora y se ven abocados a disminuir su actividad al 50 %. «Estamos pasándolo realmente mal», afirma Manuel Chorén, presidente de la asociación de autopatronos, cooperativa y central Radio Taxi. «No hay hostelería ni ocio nocturno, las estaciones están a medio gas, el aeropuerto casi parado, no hay congresos ni eventos… ¡No hay nada!», lamenta.

Los taxistas denuncian que las administraciones tampoco les están ayudando a paliar todas las pérdidas. «Nos tienen abandonados. Las ayudas se nos complican porque, al tener un sistema de tributación por módulos, no puedes justificar las pérdidas», afirma. El sector demanda que se les conceda una línea de ayudas, al igual que ha recibido el transporte interurbano. «No digo que no ayuden a Vitrasa, porque es obligatorio, pero el taxi es un servicio público que también hay que ayudar», opina Chorén. «Lo que son ayudas económicas, de momento no tenemos ninguna, ni de la Xunta ni del Concello. Tuvimos del Estado durante el confinamiento porque no trabajamos y ahí lo pudimos justificar por el taxímetro». Un informe del Instituto Galego de Estadística acreditaba que las pérdidas en el sector habían sido de un 77 % durante el período de confinamiento.

La Xunta impone como condición para ayudar un libro de cuentas donde justificar las pérdidas, algo que no es habitual en el sector. Los taxímetros tampoco guardan la información mes a mes.

Roberto Costas, portavoz de la asociación de taxistas Élite, reconoce que la situación es muy mala porque «cuantas más restricciones se ponen, más daño nos hacen. Cuanto antes cierra la hostelería y se pone el toque de queda, menos movilidad tiene la gente y volvemos a la situación del confinamiento. Si la gente no puede salir de su casa, no tenemos clientes», dice. Costas afirma que, de lunes a viernes hay cierta actividad, pero lo peor son los fines de semana, que «es cero». De hecho, muchos taxistas ya no salen durante esos días. También destaca el hecho de que hay compañeros que han pedido la baja temporal de la actividad que contempla la ordenanza «por las deudas que les están machacando».

Élite demanda a la Xunta una ayuda para todos los profesionales de Galicia. «Si en las ciudades aún hay algo de actividad, en las zonas rurales han pasado de tener poco trabajo a no tener absolutamente nada». En Vigo se sienten discriminados porque no se les ayude como a Vitrasa. «Somos 550 concesiones administrativas, es una actividad que está regulada y el Ayuntamiento no está garantizando que esto sea rentable», afirma. Por eso estudian reducir el número de coches para paliar pérdidas: «Algunos cubrimos gastos, pero otros no. No todos ganamos por igual».

La Voz de Galicia

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