El conflicto entre el sector del taxi y el Ayuntamiento suma un nuevo frente con la creación de la Asociación por la Dignificación y Transformación del Taxi (AIDTTAX), una entidad que nace con un mensaje claro: frenar la actual ordenanza y abrir una negociación real con todo el sector.
Un sector dividido ante la regulación
La nueva organización, presidida por Rubén Rico, surge tras el respaldo de la Asociación Alavesa del Taxi (Alatax) a la propuesta municipal, aprobada por una mayoría ajustada dentro de esa entidad.
Desde AIDTTAX subrayan que ese apoyo no representa a todo el colectivo y evidencian una fractura interna en el sector. “No va a ir todo tan fluido como creen”, advierte Rico, que insiste en que existe un amplio grupo de profesionales en desacuerdo.
“Que retiren la ordenanza y negocien”
El principal objetivo de la nueva asociación es forzar un cambio en el proceso. Reclaman al Ayuntamiento que paralice la normativa actual y abra un diálogo con todos los actores del taxi.
“Pedimos que se dejen de imposiciones, que retiren todo y se sienten a negociar”, señala su presidente, quien considera que el Consistorio ha basado su estrategia en interlocutores que no representan la totalidad del sector.
Críticas a una norma que limita el trabajo
AIDTTAX sostiene que la futura ordenanza no resolverá los problemas de disponibilidad del servicio y, en cambio, puede perjudicar la operativa diaria de los taxistas.
Entre sus principales críticas destacan:
- Limitación del número de vehículos en circulación
- Falta de medidas para aumentar la oferta en momentos de alta demanda
- Ausencia de estudios que respalden decisiones como los servicios mínimos
Rico defiende que existen alternativas menos restrictivas, como aprovechar vehículos en excedencia o mejorar la gestión de licencias inactivas.
Defensa del modelo de autónomos
La nueva asociación pone el foco en la realidad económica del sector, recordando que los taxistas son trabajadores autónomos que asumen todos los costes de su actividad.
“Somos un servicio privado de interés público”, subraya Rico, quien advierte de que cualquier regulación debe garantizar la rentabilidad del profesional y no imponer condiciones que perjudiquen sus ingresos.
También cuestiona medidas como los turnos obligatorios o servicios mínimos sin base técnica clara, especialmente en horarios de menor rentabilidad.
Denuncian el deterioro de la imagen del taxi
AIDTTAX critica el discurso institucional de los últimos meses, asegurando que se ha responsabilizado al taxi de los problemas de movilidad en la ciudad.
“Se está generando la sensación de que no queremos trabajar, cuando somos la parte más débil del sistema”, lamenta Rico.
Un conflicto que seguirá creciendo
Con 18 miembros en su arranque y representación diversa dentro del sector, la nueva asociación no descarta movilizaciones y anticipa un escenario de mayor tensión si el Ayuntamiento no modifica su postura.
El conflicto en Vitoria se intensifica así con un sector cada vez más fragmentado y una ordenanza que, lejos de cerrar el debate, abre una nueva etapa de confrontación.
Fuente | cadenaser.com
