Las asociaciones mayoritarias llaman al paro de cuatro horas, pero existe un fuerte malestar en el sector por el nuevo calendario

La imposición de un nuevo calendario que saca 170 taxis más a la calle a diario ha dividido al sector y debilitado a las asociaciones mayoritarias, la Unión Sevillana del Taxi y Solidaridad del Taxi. Ambas han convocado un paro parcial de cuatro horas para el próximo Viernes de Dolores, ante lo que consideran una serie e incumplimientos por parte del Ayuntamiento de Sevilla, así como la tardanza en la tramitación de las nuevas ordenanzas que regulen el sector en la capital andaluza. El paro será de tres a siete de la tarde y tendrá también una jornada de puertas abiertas, en la que el ciudadano que quiera podrá acercarse a comprobar el estado de los taxis.
Varias asociaciones y profesionales ya han anunciado que no secundarán este paro, al entender que las dos entidades mayoritarias han negociado de manera unilateral un calendario con el Ayuntamiento que perjudica a la mayoría de los taxistas. Una de estas entidades que se ha desmarcado de la convocatoria es Foro Taxi Libre, cuya presidenta, Rocío López, tuvo que soportar una serie de insultos la semana pasada en una concentración que había prevista en la puerta de la Unión Sevillana del Taxi, a la que acudieron un grupo de taxistas del aeropuerto que no estaban convocados.
Los profesionales del gremio admiten que hay demanda de taxis los viernes y sábados por la noche y los domingos por la tarde, pero que el resto de días la clientela está bien atendida. Para demostrarlo han comenzado a grabar vídeos y a tomar fotografías de las distintas paradas llenas de taxis. Muchos de estos vídeos se han enviado al presidente de la Unión Sevillana del Taxi, Fernando Morales, a quien los taxistas acusan de imponer el calendario sin someterlo a votación de los afiliados, como había hecho cada año hasta ahora. En algunas de estas imágenes pueden verse paradas como la de la Plaza de Cuba con taxis en doble fila porque no caben. Lo mismo ocurre en otras como en El Corte Inglés de Nervión y en Los Lebreros, en la calle Imagen o en la plaza del Duque, entre otras.
El refuerzo de 170 taxis diarios implica que la mayoría de los taxistas tienen que hacer una media de dos horas más cada día para no perder ingresos. Otro asunto que está generando crispación en el gremio es el retraso en la entrada en vigor de las tarifas de 2018, que no empezarán a aplicarse hasta el Sábado de Pasión. Es decir, durante casi tres meses los taxistas han estado cobrando los precios del año pasado, con la consiguiente merma económica para cada uno de ellos.
Por todo ello, hay taxistas que están plantéandose organizar paros parciales por su propia cuenta todos los viernes. De hecho ya se están enviando cadenas de mensaje para parar los viernes de una a tres de la tarde, aunque esta medida todavía no está definida. La división en el sector es muy profunda y el descontento con las dos asociaciones mayoritarias cada vez más grande, cuando apenas faltan unos días para la Semana Santa, uno de los períodos más importantes del año para los taxistas.
Por otra parte, algunos profesionales del sector quisieron responder al director general de Cabify, Mariano Silveyra, que aseguró en una entrevista con este periódico que ningún taxista ha perdido facturación por la llegada de esta empresa. «Para no perder facturación, los taxistas estamos trabajando entre una y dos horas más, con el consiguiente perjuicio y tiempo que restamos a nuestras familias», expusieron.
Diario de Sevilla
