El Ministerio de Industria y Comercio de Rusia ha publicado esta semana la lista oficial de automóviles autorizados para operar como taxi en el país. El catálogo, que incluye 22 modelos de seis fabricantes nacionales, responde a la nueva ley que entrará en vigor en marzo de 2026 y que establece que solo los vehículos de producción rusa podrán prestar este servicio.
Los modelos seleccionados
La lista incluye las siguientes marcas y modelos:
- Lada: Granta, Iskra, Vesta, Aura, Largus, Niva Legend y Niva Travel.
- UAZ: Patriot, Hunter.
- Sollers: SP7.
- Evolute: I-PRO, I-JOY, I-SKY, I-JET, I-SPACE.
- Voyah: Free, Dream, Passion.
- Moskvich: 3, 3e, 6 y 8.
Con este anuncio, el ministerio busca dar tiempo al sector del taxi para planificar la transición y adaptarse a la normativa.
Requisitos de fabricación
Para ser incluidos en la lista, los vehículos debían cumplir al menos uno de dos criterios:
- Nivel mínimo de localización: se otorgan puntuaciones según el grado de producción realizada en Rusia, como la soldadura de la carrocería (400 puntos), la pintura (500 puntos) o el uso de metal nacional en al menos un 70 % de la carrocería (200 puntos). El umbral mínimo requerido es de 3.200 puntos.
- Contrato especial de inversión con el Estado: sin embargo, ninguno de los modelos incluidos por ahora cumple esta segunda condición, lo que deja la puerta abierta a futuras actualizaciones de la lista.
Impacto en el sector
La medida podría tener consecuencias significativas. Expertos del sector estiman que hasta 200.000 conductores podrían quedar fuera del mercado, lo que representa aproximadamente un 20 % de los trabajadores del taxi en Rusia.
Según datos de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, a finales de 2024 cerca del 80 % de los 700.000 vehículos en servicio no cumplía los requisitos de esta ley, lo que anticipa un fuerte ajuste en el sector.
Además, la reducción de la flota disponible podría traducirse en un aumento de precios para los consumidores, debido a la caída de la oferta de servicios.
Una apuesta por la industria local
El Gobierno ruso defiende la medida como un paso clave para reforzar la industria automovilística nacional y reducir la dependencia de importaciones en un contexto internacional marcado por sanciones y restricciones comerciales.
Sin embargo, la incertidumbre persiste en torno a la capacidad de producción y renovación del parque automotor en el corto plazo, lo que podría tensionar aún más un servicio esencial para millones de ciudadanos en el país.
Fuente | investing.com
