Los atracos sufridos recientemente por dos taxistas en las zonas de Gran Vía y Arcos Quebrados han vuelto a evidenciar una realidad que el sector lleva tiempo denunciando: la fragilidad de quienes trabajan solos, de noche y en contacto directo con todo tipo de usuarios para sostener un servicio esencial.
En este contexto, la reunión celebrada entre el consejero de Urbanismo y Transportes, Rafael Martínez Peñalver, y los representantes del taxi llega en un momento clave. No solo por la condena institucional a la violencia y el interés mostrado por el estado de los compañeros agredidos, sino porque abre la puerta a soluciones concretas que el sector lleva años reclamando.
Entre ellas destaca la posible implantación del llamado “botón del pánico”, un sistema de aviso directo a la Policía que permitiría una respuesta inmediata ante situaciones de peligro. No es una idea nueva ni experimental: ya funciona en otras ciudades y se ha demostrado como una herramienta eficaz para reforzar la seguridad de los profesionales.
A esta medida se suma la propuesta de rebajar el coste de la ITV para los taxis, un alivio económico que el sector considera justo y necesario. Reducir esta carga ayudaría a dignificar la profesión y a compensar, en parte, los sobrecostes que asumen los taxistas por mantener sus vehículos en condiciones óptimas.
Más allá de la seguridad, el encuentro también ha servido para recordar el papel del taxi como columna vertebral de la movilidad en Ceuta. Reforzar el servicio en fines de semana, mejorar la coordinación con la Administración y trabajar de forma conjunta en su modernización no solo beneficia al gremio, sino también a los usuarios.
La protección de quienes garantizan el transporte urbano no puede quedarse en palabras. Convertir los compromisos en hechos será la verdadera prueba de que cuidar al taxi es, en el fondo, cuidar a la ciudad.
Fuente | elfarodeceuta.es
