Un taxista de un municipio cercano a Pontevedra fue sentenciado en primera instancia por un delito leve de estafa, condenado a pagar una multa y a indemnizar a una cliente con las cantidades indebidamente cobradas y los daños causados. Así lo informaron este miércoles desde el Ayuntamiento de Pontevedra al dar cuenta de las dos denuncias presentadas en noviembre por la Policía Local de Pontevedra contra este taxista, que, aunque poseía licencia de otro municipio, realizó ‘servicios propios de su actividad sin la debida autorización en el municipio de Pontevedra’.
Aclararon que, tras recibir diversas denuncias de la Asociación Provincial de Taxistas de Pontevedra y municipios cercanos, se realizaron varias investigaciones y controles. De este modo, se pudo confirmar que el 4 de noviembre, alrededor de las 2:35 de la madrugada, el taxista ‘fue sorprendido prestando un servicio íntegramente dentro del término municipal de Pontevedra sin tener la licencia de actividad necesaria, algo expresamente prohibido por el artículo 60 de la Ley 4/2013, de 30 de mayo, sobre transporte público de personas en vehículos de turismo en Galicia’. Esta normativa establece que ‘el inicio o final del servicio debe tener origen o destino en el municipio que expide la licencia que autoriza la actividad’.
En este contexto, aclararon que recogió a un pasajero en la calle María Victoria Moreno y tenía la intención de dejarlo en la discoteca La Luna, en la parroquia de Cerponzóns, ‘cuando fue sorprendido por los agentes’.
Poco más de una semana después, el 11 de noviembre, minutos antes de las tres de la madrugada, fue nuevamente denunciado por la policía local: ‘En esta ocasión, recogió a dos pasajeras en la avenida de Bos Aires para luego dejarlas en Juan Bautista Andrade y Monte Porreiro, respectivamente’.
En ambos casos, las denuncias fueron enviadas al servicio correspondiente del Ayuntamiento de Pontevedra para la apertura de los expedientes sancionadores pertinentes, ‘lo que implica que la mencionada ley considera estas infracciones como muy graves, y la multa en estos casos varía entre los 2.001 y 6.000 euros, dependiendo de las distintas circunstancias de graduación establecidas por la normativa’, añadieron desde el Ayuntamiento de Pontevedra.
Precisamente, a raíz de este segundo servicio, se dictó la sentencia condenatoria por el delito leve de estafa. Y es que una de las dos pasajeras presentó la denuncia correspondiente, explicando que, tras recogerlas cerca de la plaza de Abastos, dejó a una de ellas en la calle Juan Bautista Andrade, mientras que llevó a la otra hasta el barrio de Monte Porreiro, ‘cobrando 45 euros por el trayecto’.
Al parecer, y según detallaron desde el gobierno local, el taxista argumentó que ‘procedía de otro municipio porque en Pontevedra no había taxis disponibles’. Sin embargo, tras recibir la denuncia, se elaboró el atestado pertinente que fue enviado al juzgado de guardia de Pontevedra, donde se celebró un juicio oral y se ‘condenó al taxista en primera instancia’.
Fuente | lavozdegalicia.es
