El verano ya golpea con fuerza en Córdoba y los taxistas vuelven a ser uno de los colectivos más expuestos a las altas temperaturas. Con registros que superan los 40 grados y jornadas enteras bajo un sol abrasador, muchos profesionales del taxi se ven obligados a trabajar sin la protección de las marquesinas que durante años ofrecieron sombra en numerosas paradas de la ciudad.La retirada de estas estructuras se produjo tras la finalización del contrato de la empresa encargada de su mantenimiento. Desde entonces, las paradas han quedado desprovistas de un elemento básico para garantizar unas condiciones mínimamente dignas tanto para los conductores como para los propios vehículos. Mientras tanto, el Ayuntamiento continúa tramitando un nuevo contrato que permita integrar estas instalaciones dentro del mobiliario urbano municipal.La realidad, sin embargo, es que el calor no espera a los trámites administrativos. Los taxistas afrontan ya las primeras olas de calor del verano sin ningún tipo de resguardo. En puntos tan concurridos como Puerta Gallegos, los vehículos permanecen estacionados durante horas a pleno sol, convirtiéndose en auténticos hornos cuando llega el momento de recoger a un cliente.Los profesionales del sector denuncian sentirse olvidados. Además del evidente desgaste físico que supone trabajar bajo temperaturas extremas, la ausencia de sombra obliga a mantener el aire acondicionado funcionando de manera constante para garantizar un servicio confortable a los usuarios. Esto se traduce en un incremento del consumo de combustible y, por tanto, en mayores costes para unos trabajadores que ya soportan el aumento generalizado de gastos de explotación.»No se trata solo de nuestra comodidad», explican algunos conductores. «Cuando un cliente sube al taxi espera encontrar una temperatura adecuada. Sin marquesinas, el vehículo acumula un calor insoportable y no queda más remedio que tener el aire acondicionado funcionando continuamente».Desde el sector recuerdan que las marquesinas no son un lujo, sino una infraestructura necesaria para proteger tanto a los trabajadores como a los usuarios. Por ello, reclaman que se agilicen las gestiones para reponer cuanto antes unas instalaciones cuya ausencia se deja sentir especialmente durante los meses más duros del verano cordobés.Mientras llegan las soluciones, los taxistas continúan desarrollando su labor en condiciones cada vez más difíciles, soportando temperaturas extremas y esperando que la sombra vuelva a unas paradas que hoy permanecen completamente expuestas al sol.
Fuente | cordopolis.eldiario.es
