Los taxis de la capital, Arrecife, son los únicos que no se han adherido al paro, pero su presencia resulta insuficiente para hacer frente a la elevada demanda.
Huelga de taxis en Lanzarote tensiona la movilidad durante Semana Santa
En una isla como Lanzarote, donde el transporte público resulta estructuralmente insuficiente, una huelga de taxis conlleva inevitablemente complicaciones. Y eso es precisamente lo que se espera esta semana, tras la convocatoria conjunta lanzada por las asociaciones de taxistas.
La ciudadanía muestra su preocupación ante los problemas que la paralización del servicio puede ocasionar en actividades cotidianas esenciales, como los traslados al aeropuerto o cualquier otro desplazamiento necesario. En previsión del caos, desde algunas asociaciones vecinales se ha aconsejado anticiparse a la situación y alquilar vehículos antes de la llegada masiva de turistas.
Los taxis de Arrecife, la capital, son los únicos que no se han adherido al paro, aunque su número resulta claramente insuficiente para cubrir la demanda general de la isla.
El origen del conflicto se encuentra en la intención del Cabildo de unificar la gestión del sector a través de una central única. “No son las formas; están ocultando información y actuando de espaldas al sector”, denuncian desde las asociaciones de taxistas.
El gremio atraviesa una situación delicada: el servicio ha perdido calidad y las quejas de los usuarios van en aumento. Según los conductores, este deterioro —independientemente de la huelga— responde a la escasez de licencias, que no han crecido al ritmo del aumento poblacional. Esta presión ha derivado en jornadas más largas y un servicio que aún así no logra cubrir la demanda. Ante este escenario, el Cabildo plantea una reestructuración del modelo actual.
“No podemos permitir que el Cabildo actúe de esta manera”, advierte un portavoz del sector. Sin avances ni acuerdos a la vista, Lanzarote se encamina a una Semana Santa marcada por el conflicto y las dificultades en la movilidad.
Fuente | preferente.com
