Dos taxistas de Palma, Bernat y Nuria, han protagonizado una iniciativa pionera en materia de salud y protección ciudadana al instalar recientemente un desfibrilador externo semiautomático (DESA) en su vehículo. Esta acción, sin precedentes en Baleares, pretende transformar el taxi en un posible recurso vital ante una emergencia cardíaca.
La propuesta partió de Bernat, miembro voluntario de la Agrupación de Protección Civil de Algaida y gran entusiasta del mundo de las emergencias. “Siempre he sido muy consciente de que, ante una parada cardíaca, los primeros minutos son cruciales. Me planteé cómo podía aportar algo desde mi actividad como taxista, y surgió la idea de incorporar un DESA al coche”, relata.
Su compañera Nuria se sumó desde el principio al proyecto. Ambos contactaron con la empresa especializada ROJOMED, que respaldó la idea desde el primer momento. Gracias a esta alianza, pudieron instalar el dispositivo en su taxi con el fin de reforzar la seguridad durante sus recorridos diarios por la ciudad.
Un taxi, un recurso móvil ante emergencias
“Un taxi está en continuo desplazamiento, así que puede convertirse en una herramienta útil si se presenta una situación crítica en la vía pública o en zonas cercanas. Nos movemos por toda Palma y podríamos ser los primeros en llegar”, añade Bernat.
«Nos gustaría que otros se sumaran»
Aunque por ahora no tienen constancia de que otros taxis en Mallorca cuenten con este tipo de equipamiento, Bernat y Nuria esperan que su ejemplo motive a más compañeros del sector. “Nos encantaría que otros taxistas se animen. No solo transportamos personas, también podemos marcar la diferencia en una situación de vida o muerte”, concluyen.
Con esta acción solidaria, ambos conductores ponen de manifiesto cómo una iniciativa personal puede tener un gran impacto en la comunidad, sumando valor social y compromiso a la profesión del taxi en la isla.
Fuente | cronicabalear.es
