La Policía Nacional detuvo la semana pasada a un taxista de Sevilla investigado en el conocido caso de la mafia del taxi, por unas presuntas amenazas de muerte a un testigo clave en la causa. La víctima, también taxista, es uno de los profesionales que denunció las presuntas prácticas delictivas que un grupo del sector habría estado desarrollando durante años en la parada del aeropuerto de San Pablo.
El arrestado fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 19 de Sevilla, cuyo titular decretó su libertad con cargos e impuso una orden de alejamiento de 50 metros respecto a la víctima, según confirmaron a este medio fuentes judiciales.
Se le imputan amenazas, obstrucción a la justicia y simulación de delito
Además de las amenazas, al detenido se le imputan un delito contra la administración de justicia y otro de simulación de delito. El primero se relaciona con su presunto intento de amedrentar al testigo e influir en sus declaraciones en el procedimiento judicial abierto por el caso de la mafia del taxi.
La simulación de delito se le atribuye porque el propio detenido denunció previamente al testigo, alegando falsamente que había sido amenazado. La investigación policial ha demostrado que esa denuncia carecía de fundamento y formaba parte de una estrategia para desviar la atención.
Un incidente grabado en un taller de Sevilla
Los hechos ocurrieron el pasado 10 de septiembre en un taller mecánico situado en un polígono industrial de Sevilla, donde la víctima acudió a reparar su vehículo. Según la investigación de la Brigada de Información de la Policía Nacional, el acusado se presentó en el local y se dirigió al testigo con expresiones como “te voy a matar” y “lo bueno viene después”, en tono desafiante.
El suceso quedó registrado en grabaciones obtenidas por los agentes, que permitieron confirmar la secuencia de los hechos. En el auto judicial que decretó su libertad, se recoge que la víctima “temió por su integridad física”, y que no era la primera vez que sufría amenazas por parte del mismo individuo, a quien ya había denunciado con anterioridad.
Vínculos con la asociación Solidaridad del Taxi
El presunto autor de las amenazas pertenece a la asociación Solidaridad del Taxi, que durante más de veinte años mantuvo el monopolio de la parada del aeropuerto de San Pablo. En enero de este año, la Policía Nacional detuvo a más de una treintena de sus integrantes en el marco de la operación Aertase, dirigida por el juez Sergio Escalona, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla.
Aunque todos los arrestados quedaron en libertad provisional, el magistrado les impuso una orden de alejamiento del aeropuerto, medida que llevó al Ayuntamiento a implantar un turno rotatorio de taxis en la terminal, tal y como el sector llevaba dos décadas reclamando.
Falsa denuncia y testigos inventados
La investigación revela, además, que tras el incidente, el detenido y otro taxista presentaron una denuncia falsa contra la víctima, también por amenazas. Según fuentes policiales, uno de los denunciantes ni siquiera estaba presente en el lugar de los hechos, y los testigos aportados eran inexistentes, como demostraron las grabaciones.
La simulación de delito se considera un intento de confundir a las autoridades y restar credibilidad al testigo principal, lo que para los investigadores refleja “la capacidad organizativa y el nivel de coordinación” de algunos miembros de la asociación implicada.
Fuente | diariodesevilla.es
