El barrio gijonés de El Coto vivió este jueves un incidente que pudo haber terminado en tragedia. Un taxi acabó empotrado en el interior de un bar situado en el cruce de las calles Balmes y Granados, después de que el vehículo saliera despedido tras colisionar con una furgoneta.
El impacto fue tan violento que el taxi derribó parte de la fachada y la persiana metálica del establecimiento hostelero, que llevaba meses cerrado. La escena sorprendió a los vecinos de la zona, muchos de los cuales escucharon el estruendo y salieron de sus viviendas para comprobar lo ocurrido.
El conductor del taxi resultó herido y tuvo que ser atendido de urgencia por sanitarios del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), que posteriormente lo trasladaron al Hospital de Cabueñes. Por el momento no han trascendido detalles sobre la gravedad de sus lesiones.
La fortuna quiso que en el momento del siniestro no hubiera peatones circulando por la acera que invadió el vehículo, lo que evitó consecuencias mucho más graves. «Si llega a ser en hora punta, podríamos estar hablando de víctimas mortales», comentaba un vecino visiblemente conmocionado.
Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Local de Gijón, que se encargaron de cortar el tráfico en la zona y realizar las diligencias para esclarecer las causas del accidente. Efectivos de bomberos también intervinieron para asegurar la fachada del local, que presentaba riesgo de desprendimiento hacia la vía pública.
El accidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en este cruce, que los residentes consideran peligroso por su escasa visibilidad. Vecinos de El Coto han vuelto a reclamar medidas para reducir la velocidad de los vehículos en la zona y evitar que hechos como este puedan repetirse.
Fuente | elcomercio.es
